15.6.13

IV Jornadas eMadrid, sobre MOOC: "El efecto transformador de la tecnología sobre la educación"


Acabo de asistir a las IV Jornadas organizadas por eMadrid en Leganés, que han sido sumamente interesantes dado que han contado con la presencia de gente muy importante en el nuevo campo de los MOOC y porque han planteado los retos a los que se enfrentan las universidades españolas ante este fenómeno.

Y es que en la primera jornada hablaron Pierre Dillenbourg, de la École Polytechnique Fédérale de Lausana, donde tienen una más que interesante MOOC FactoryDave Cormier, de la Universidad de la Isla del Príncipe Eduardo, de Canadá, inventor del concepto de MOOC y que se define a sí mismo como "activista de la educación", Piotr Mitros, de edX, una de las plataformas de MOOC más importantes, Pavel Simakov, de Google, que está desarrollando una herramienta para la elaboración de MOOC, Google Course Builder, y Rob Cohen, de 2U, una empresa que suministra enseñanza a distancia a las universidades.

En el segundo día hubo una serie de mesas redondas en las que participaron representantes de universidades públicas y privadas y de empresas y organismos relacionados con los MOOC. Yo sólo pude asistir a las dos de la mañana, que fueron las siguientes:

Estrategias de las universidades españolas ante el fenómeno de los MOOC: Moderada por Manuel Castro (UNED), participaron Vicent Botti (Universidad Politécnica de Valencia), Fernando Cañizal (Universidad de Cantabria), Elena Valderrama (Universidad Autónoma de Barcelona) y Didina González (IE Business School)

Perspectivas de las iniciativas de cursos masivos en España: Moderada por Baltasar Fernández Manjón (UCM), participaron Pedro Aranzadi (Universia), Elena Rodríguez Navarro (CSEV), Manuel Marco (Universidad de Alicante) y Miguel Gea (Universidad de Granada).

La verdad, más que intentar resumir lo que allí se dijo (se emitió en directo en Internet y las presentaciones pronto estarán disponibles), prefiero traer una serie de conclusiones a las que llegaron quienes hablaron y que yo comparto casi plenamente. Parto de un supuesto claro: si bien la tecnología está evolucionando rapidísimamente, la técnica pedagógica no lo hace a la par y, por tanto, aunque tengamos una herramientas que mejoran velozmente y cada vez ofrecen más posibilidades, la forma de hacer de los profesores tiene otros ritmos: es algo muy personal, que no se puede imponer. Esto quizá haga que por momentos se tenga una cierta sensación de desconcierto: ¿por qué se hace esto? ¿Hacia dónde vamos? ¿Va a desaparecer la universidad tal y como la conocemos hoy? A todo esto se intentó dar respuesta.

Las ideas con las que yo me quedo se podrían enumerar así (más o menos siguiendo un orden cronológico de su aparición en el transcurso de las jornadas):

  • Los MOOC implican aprendizaje social, son mucho más sociales de lo que se pueda pensar.
  • Conclusión de lo anterior: trabajando juntos y aprendiendo unos de otros no sólo se hace comunidad, sino que la comunidad se convierte en el currículum.
  • Una de las diversas metáforas que aparecieron me gustó especialmente: la del rizoma. Un rizoma no para de crecer, hacia todas partes y siempre fuerte. Así es el aprendizaje que favorecen los MOOC.
  • En cuanto al cambio de paradigma pedagógico, una pregunta: ¿Queremos que la gente memorice o que se hagan lo suficientemente responsables para poder tomar decisiones?
  • Hay profesores que sienten más "intimidad intelectual" con sus alumnos a distancia que con los que asisten a las clases en el campus universitario.
  • Interesante y para reflexionar: el "boom" de los MOOC ha coincidido con la crisis económica y con las dificultades de financiación de las universidades.
  • Diversas universidades españolas, ya con experiencia en enseñanza a distancia y en OpenCourseWare, no han tenido mayor problema a la hora de realizar el salto hacia los MOOC.
  • Los MOOC no tienen por qué acabar con la enseñanza tradicional, pueden ser un excelente complemento, especialmente si hablamos de estudios de posgrado.
  • Los MOOC son experimentales por definición, son un modelo inacabado y en continua revisión.
  • Es curioso comprobar que ante el "tsunami" (otra de las metáforas habituales) de los MOOC mucha gente, en lugar de refugiarse, se ha lanzado hacia la ola.
  • La "O" de "open", es decir, "abierto", suscita algunas dudas, por ejemplo con respecto a los derechos de autor. Hay que tener claro que si algo es abierto no sólo significa que se pueda utilizar libremente o que sea gratis, sino que también implica la posibilidad de reutilización. Las licencias Creative Commons, por ejemplo, permiten muchas posibilidades en ese sentido. En cualquier caso, aquí los autores, es decir, los profesores, lo tienen un tanto difícil y tal vez tengan que buscar beneficios alternativos, como pueda ser, por ejemplo, la mayor visibilidad de su trabajo.
  • En estos tiempos de crisis se hace difícil encontrar incentivos para los profesores. Algunas universidades los traducen en pequeñas ayudas económicas para asistir a congresos, asignación de créditos docentes, etc., pero poco más se puede hacer.
  • En cuanto al "modelo de negocio", queda claro que algo hay que hacer. No se puede estar sólo tratando de contenidos, estructura y demás y dejar de lado las cuestiones económicas, porque si los cursos no son sostenibles, acabarán por no poderse hacer. Hay diferentes formas de intentar conseguir recuperar la fuerte inversión necesaria, una es el uso del modelo "freemium" (la siguiente es una buena metáfora visual):

  • Otra opción es el cobro por certificación o acreditación; aunque se señalaron las dificultades en cursos con tantos alumnos, por otra parte se constata que la UNED realiza cientos de miles de exámenes al año, con lo cual no sería imposible, contando con una red adecuada de centros, poder hacer exámenes presenciales.
  • Esta cuestión de la acreditación es una de las que más dudas suscita aún. Sea cual sea la solución encontrada, tendrá que ser "económicamente sensata".
Voy a terminar mostrando un tuit de los muchos que he escrito durante estos dos días, que contiene una reflexión bastante interesante y que es uno de los que más me han retuiteado y más debate ha suscitado.


29.5.13

XI Jornadas CRAI: Mis reflexiones (y II)


Si alguien te dice que tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar
(Sobajado proverbio chino) 

Siguiendo con mis reflexiones sobre lo que nos dijeron en las Jornadas CRAI, me llamó mucho la atención la forma de entender la relación con los estudiantes. La subida de tasas, según nos decían, les confería más "poder", por así decirlo, en la universidad y por lo tanto la relación tenía que cambiar. (Como anécdota, nos contaron que cuando el personal quería protestar por los cambios, llegaron los estudiantes por medio de sus representantes a decir a los sindicatos: "nosotros pagamos y a nosotros nos gustan los cambios, así que los aceptáis" y pararon las protestas.)

Esto implica que lo que pretendan sea dar un servicio "total" a los alumnos, todos los días del año y a todas las horas del día. Tal vez los ejemplos que eligieron fuesen un tanto exagerados, como siempre se suele hacer para ilustrar mejor las situaciones, pero daban pie a pensar en la cuestión que indiqué en el anterior mensaje de aquello de pedir un kilo de peras en un taller de coches. Y es que estos servicios convergentes igual dan información bibliográfica, orientación profesional o solucionan cuestiones administrativas que consuelan a un estudiante al que le ha dejado la novia el día previo a un examen, le aconsejan sobre un corte de pelo o cosas de este estilo. Son ejemplos que allí nos dieron, no me los invento. Bien está garantizar el bienestar de los estudiantes, que se sientan bien en nuestra universidad y que no tengan la idea de irse por cosas que se pueden solucionar fácilmente pero, ¿hay que llegar a tanto?

Quizá me voy a ir por los cerros de Úbeda desde ahora. Soy padre y como tal quiero lo mejor para mis hijos. Vivimos en una época frenética en la que es muy difícil conciliar la vida laboral y la familia, especialmente para las mujeres. Dedicamos a nuestros hijos mucho menos tiempo del que quisiéramos y tal vez eso, en nuestro subconsciente, nos lleva a malcriarlos. ¿Cómo no les voy a dar caprichos, cómo les voy a negar nada?

De ese modo, hacemos los deberes con ellos, estudiamos con ellos, jugamos con ellos y hasta cambiamos sus cromos con otros padres a la entrada del colegio. Yo no digo que esto no se deba hacer, pero es que además de mimarlos hay que enseñarles a ser autónomos, a ser personas por sí mismos. Porque luego llega la universidad y en lugar de permitir que esos chicos que ya son mayores de edad se empiecen a buscar la vida por sí mismos, somos los padres los que vamos a hacer la matrícula e incluso preguntamos dónde está la clase a la que tiene que ir el niño que, más grande que un castillo, está mudo un paso detrás de nosotros. (¡Ojo! Que con esto no digo que no tengan que venir los padres a ver donde estudian sus hijos, eso me parece fenomenal, sino que los protagonistas han de ser los propios estudiantes)

Cuando yo estudiaba, si veíamos algo así nos partíamos de risa: ¡pero chico, que ya eres mayor y tienes que aprender a hacer las cosas tú solito! Sin embargo, hoy en día lo raro es que los estudiantes hagan esas cosas sin el padre o la madre al lado llevando la voz cantante...

Quizá sea una idea equivocada, pero creo que los estudiantes no vienen a la universidad sólo a aprender cosas y a hacerse buenos profesionales. También vienen a convertirse en personas, unas personas que no sólo puedan devolver a la sociedad lo que ésta les ha dado, sino también que se sepan mover en el mundo real, que todos sabemos que en muchos casos es muy parecido a una jungla. Bien está que la universidad intente a toda costa que el alumno no se vaya y que se sienta a gusto en ella, pero las cosas que nos decían en las jornadas fueron tales que en una ocasión tuvieron que aclarar que no se trataba de ser paternalistas ni de ofrecer apoyo a estudiantes débiles y desvalidos... Si lo tuvieron que aclarar por algo sería...

Por otra parte, no me parece positivo que los estudiantes sean estudiantes las 24 horas del día, del mismo modo que tampoco me parece positiva la obsesión por el trabajo. Tener vida privada es tan importante como ser un magnífico estudiante o un excelente profesional y eso también se debería potenciar. No todo en la vida de los estudiantes ha de pasar por la universidad...

Como conclusión general y, dado que soy optimista por naturaleza y quiero sacar algo positivo de todo, este ejemplo nos debería mostrar que hemos de cooperar entre todos los servicios universitarios. Tal vez no haya que llegar a la fusión o a la "superconvergencia", pero sí contradecir esa frase del Evangelio que indica "que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda", es decir, que todos sepamos lo que hacen los demás para establecer sinergias (como se dice ahora), respetar nuestro trabajo y que el servicio que ofrecemos a nuestros usuarios sea para ellos óptimo.

27.5.13

XI Jornadas CRAI: Mis reflexiones


Un espectro recorre Europa: el espectro de Milton Friedman

Acabo de asistir a las XI Jornadas CRAI, que han tenido lugar en Madrid los días 23 y 24 de mayo y que, por cierto, han organizado magníficamente mis compañeros de la Biblioteca de Colmenarejo de la UC3M. Cuando uno va a este tipo de eventos suele volver con buen sabor de boca, porque se presentan avances, ideas innovadoras, incluso rompedoras, que animan a seguir esos caminos mostrados de forma que el servicio que prestamos sea cada vez mejor. Sin embargo, he de decir que en este caso no ha sido así...

El asunto de las Jornadas era la "superconvergencia" de servicios en la enseñanza superior del Reino Unido, algo que, a decir de una de las ponentes, "suena igual de estúpido en inglés que en castellano". No entro en eso; lo cierto es que lo que nos contaron que habían hecho en sus universidades más me preocupó que me entusiasmó.

Las tres ponentes dejaron muy claro que lo que allí contaban no tenía por qué ser extrapolable a otros países, ni siquiera a otras instituciones, ya que cada una de ellas lo había hecho en función de sus características peculiares. El primer hecho que me llamó la atención fue la distinción que, al parecer, se hace en el Reino Unido entre "universidades de docencia" y "universidades de investigación". Lo que nos contaban era aplicable al primer tipo, mientras que los centros encuadrados en el segundo (las grandes universidades, tipo Oxford o Cambridge) ni se habían planteado hacer converger sus servicios. Sin embargo, en España no existen esas distinciones y no se puede entender una universidad sin investigación, o al menos eso me parece...

Y es que de lo que se trata es de "fundir" servicios, agrupar en un solo organismo "convergente" la biblioteca, los servicios informáticos, la gestión académica, la conserjería, la orientación profesional y otros servicios no tan habituales en España como la asesoría psicológica, de imagen e incluso asistencia religiosa. ¿Cuáles son las ventajas de esto? Obtener un servicio mucho más centrado en el estudiante y, claro esta, el ahorro, especialmente en personal. Hicieron bastante hincapié en que no habían despedido a nadie, pero sí había habido gente que se marchó al no querer adaptarse a los cambios propuestos.

Lo de que los servicios estén totalmente volcados en el bienestar del estudiante no suena mal, evidentemente, y parece que es lógico en esas universidades "de docencia". Pero tiene detrás un trasfondo que no se puede separar de la terrible crisis que padece toda Europa. Una crisis que parece que sólo se puede solucionar mediante recortes y restricciones presupuestarias.

El Reino Unido, por mucho que no padezca el euro, no está al margen de estos problemas y menos siendo uno de los laboratorios en los que se experimentó ese modo de entender la economía que idearon Reagan y Thatcher y ahora parece ser el único que se puede plantear. Sin embargo, hasta hace poco los estudiantes de las universidades públicas no debían de pagar tasas. Nos hablaron de su introducción como algo relativamente reciente y, además, las tasas son tales que ríase usted de las que ha metido aquí el ministro Wert. El resultado es que, al pagar tanto, hay que considerar al alumno como un "cliente", como un "socio" y hay que mimarle.

Aquí ya habría materia de debate. A mí jamás me han gustado este tipo de denominaciones cuando nos referimos a servicios públicos, dada la connotación de intercambio comercial que tienen. Yo no estoy aquí para vender nada a nadie, por lo cual no tengo clientes, sino usuarios. Pero bueno, concedamos que si yo tengo que pagar 9.000 libras esterlinas por un curso universitario, al menos tengo derecho a exigir servicios de calidad. Nada que objetar. Sin embargo, eso de que el cliente siempre tiene razón habría que tomarlo con cuidado. Todos somos clientes de algo, pero hemos de tener claro que si voy a un taller de coches no puedo pedir que me vendan un kilo de peras, y que si voy a la frutería no puedo pedir que me cambien el aceite del coche. 

Sin embargo, en estas universidades no parecen tener eso tan claro. Hay que decir que en los tres casos, se trata de universidades no muy grandes que hasta no hace mucho tiempo ni siquiera se consideraban como tales. Eran una especie de escuelas politécnicas que llegado un momento se convirtieron en universidades. Un caso muy particular, pues. Hay una feroz competencia por atraer y, sobre todo, conservar a los alumnos. Cabe suponer que las restricciones presupuestarias son tales que hay que justificar hasta la última libra que un gobierno rácano entrega a estas instituciones. Nos dieron un dato terrible: la pérdida de 100 alumnos (que decidan sobre la marcha dejar la carrera) les suponía un recorte presupuestario de 3 millones de libras (3,5 millones de euros). Es lógico pues, que los intenten mantener a toda costa.

Por todo esto, en ocasiones la sensación que tuve es que más que un progreso, una idea rompedora, nos estaban mostrando una solución (casi desesperada) para una grave situación de crisis, algo que no podría existir sin la crisis...

(Dado que ya me estoy extendiendo demasiado, dejo para otro mensaje lo referido a los alumnos como "clientes" o "socios" y su forma de relacionarse con ellos.)

23.4.13

¡Feliz Día del Libro!

Hoy, 23 de abril, conmemoramos como todos los años el Día del Libro y, para celebrarlo, qué mejor que jugar con la literatura. Eso es precisamente lo que propone mi Biblioteca desde su blog Sin lugar a dudas. Os recomiendo que lo visitéis y participéis. ¿El premio? ¡Qué mejor premio que leer y ejercitar la mente para adivinar qué hemos leído!

10.4.13

Más sobre MOOC: Un manifiesto y una "Declaración de Derechos y Principios"



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Logotipo: Andybulle

Entre las muchas cosas que leo últimamente sobre los MOOC, tanto a favor como en contra (cualquier artículo o mensaje cuyo título incluya la palabra "moda" ya es sospechoso para mí) he visto dos cosas que me han llamado la atención. La primera es un manifiesto, aparecido a finales de marzo, y que tiene origen español, ya que se pergeñó en la empresa Conecta 13. Dicho documento recoge, en 23 puntos, una serie de ideas que, según dicen sus autores, quieren servir de "detonante para la reflexión y el debate". Resulta interesante leer el manifiesto y también los comentarios de la gente al mensaje que lo presenta. No está exenta de críticas la iniciativa, como por ejemplo, la que le hace Stephen Downes en su blog y que allí mismo fue debidamente contestada por los promotores de la iniciativa. (Stephen Downes es un especialista en pedagogía y enseñanza en línea del National Research Council de Canadá).

Por otra parte, me he encontrado con "A Bill of Rights and Principles for Learning in the Digital Age", es decir, algo así como una declaración de derechos y principios para el aprendizaje en la era digital que también me ha parecido de lo más interesante y que os recomiendo que leáis. En este caso proviene de Estados Unidos, concretamente de Palo Alto, California, donde se empezó a trabajar en ella en diciembre de 2012. Muchas veces la tecnología va tan deprisa que es un poco difícil pararse a reflexionar, en el marco de la educación o el aprendizaje digital, sobre cosas tan importantes como:
  • El derecho de acceso al aprendizaje
  • El derecho a la intimidad (soy un purista; traduzco para los que no lo son: privacidad)
  • El derecho a crear un conocimiento público
  • El derecho a los datos personales y a la propiedad intelectual de los estudiantes
  • El derecho a la transparencia financiera
  • El derecho a la transparencia pedagógica
  • El derecho a la calidad y a ser atendidos
  • El derecho a tener grandes profesores
  • El derecho a ser profesores
Y, en cuanto a los principios enunciados, son:
  • Contribución global (¡no hay límites geográficos!)
  • Valor
  • Flexibilidad
  • Aprendizaje híbrido (¡no todo ha de ser obligatoriamente digital!)
  • Persistencia
  • Innovación
  • Evaluación de la formación
  • Experimentación
  • Civismo
  • Juego (Por supuesto... ¡La ludificación!)

21.3.13

Los blogs de bibliotecas en la era de las redes sociales


¿Siguen teniendo sentido las bitácoras o blogs de bibliotecas en la era de las redes sociales? ¿Para qué seguir manteniendo un blog si ya podemos estar en contacto con nuestros usuarios en Facebook, Tuenti, Twitter, etc.? Preguntas tramposas. ¿Acaso son incompatibles? Yo creo que no. Sí que es cierto que la inmediatez da cierta ventaja a las redes sociales como método de comunicación, pero esa inmediatez conlleva muchas veces una falta de reflexión, un "exceso de velocidad" que nos puede conducir a meter la pata, como vemos día sí y día no con las "perlas" que algunos (sobe todo políticos y famosetes de diversa calaña) dejan caer desde sus cuentas de Twitter o Facebook y luego provocan tempestades. Los blogs permiten, desde luego, una reflexión más mesurada y una exposición de lo que se quiere decir más meditada y clara. Los 140 caracteres y la ventaja que supone su concisión no son siempre aplicables a todo lo que se quiera decir.

En la biblioteca de la UC3M, donde trabajo, tenemos experiencias con blogs desde hace bastante tiempo. El primero fue 365 días de libros, de la biblioteca del campus de Colmenarejo, del que ya hablamos hace unos cuantos añitos en un artículo que publicamos mi compañero Honorio Penadés (el padre de la criatura) y un servidor en El profesional de la información. Se trata de una bitácora literaria o, mejor dicho, "un blog de biblioteca universitaria para la promoción de la lectura", que pretende desde el principio potenciar el uso de las colecciones no académicas por parte de la comunidad universitaria y normalmente acompaña las nuevas publicaciones con exposiciones que se hacen en la entrada de la biblioteca del campus de Colmenarejo, en las que se ofrecen a los usuarios libros y otros documentos relacionados con aquello de lo que se está hablando. Además, cuenta con una página en Facebook.

Más tarde llegó Biblioteca y + música, que aprovechó para su título un eslogan que se utilizó durante un tiempo en la biblioteca para divulgar la colección de música. Esta vez la iniciativa fue de la biblioteca de la Escuela Politécnica Superior de Leganés.

La biblioteca de Humanidades, en Getafe, tenía un par de blogs que ahora ha fusionado en uno: Fancine y +. Ha tenido un lavado de cara y ha aunado en su temática el cine y las series de televisión. Posee además la peculiaridad de nutrirse no sólo de lo que publica el personal de la biblioteca, sino también críticas y comentarios de alumnos y profesores. También tiene página en Facebook.

El último en llegar ha sido Sin lugar a dudas, el blog del servicio de Atención a Usuarios, que de una forma amena, sencilla y directa explica diferentes aspectos de la biblioteca que muchas veces hacen surgir dudas entre nuestros usuarios. Y lo hace utilizando el lenguaje que hablan sus destinatarios: sabida es la tendencia que tenemos los bibliotecarios a emplear nuestro argot, muchas veces creyendo que cualquiera lo entiende. Grave error, del que no adolece esta recomendabilísima bitácora.

Como veis, aquí seguimos apostando por los blogs como forma de comunicarnos con nuestros usuarios. Son mecanismos totalmente complementarios con las redes sociales y permiten una mayor reflexión que, además, perdura mucho más: los usuarios siempre podrán volver a consultar aquella entrada del blog que hablaba de esa música, película, libro o serie que le gustaba o que solucionaba esa duda que tenía sobre el préstamo, los horarios o el carné de la biblioteca. Una publicación de Facebook o ya no digamos un tuit son bastante más volátiles...

P.S.- Para que no se me enfaden mis compañeros Julio Macías y Rosa Jiménez añadiré otro blog: el del Club de Lectura que llevan en los campus de Leganés y Colmenarejo y en el que comentan el libro que va a ser el centro de los debates y discusiones del Club, una actividad, por cierto, que organiza la Biblioteca en colaboración con Espacio Estudiantes, el servicio cultural, deportivo, de voluntariado, etc., de la Universidad.

15.3.13

Jornada sobre la Educación Abierta en la UC3M (y III)


En la tercera sesión, titulada Experiencias y tendencias de la educación abierta en universidades españolas (UNED, UPM, UC3M) participaron Edmundo Tovar, director de la Oficina OCW de la Universidad Politécnica de Madrid, Ángeles Sánchez-Elvira, Directora del Instituto Universitario de Educación a Distancia de la UNED y Teresa Malo de Molina, directora del Servicio de Biblioteca de la UC3M. Moderó Isabel Barro, directora del Servicio de Informática y Comunicaciones de la UC3M.

Empezó hablando Edmundo Tovar de OpenCourseWare, una iniciativa por los recursos educativos en abierto que forma parte del movimiento "Open Access" o Acceso Abierto. En principio consistía simplemente en publicar recursos educativos en abierto, pero últimamente está sufriendo una transición para incorporar más servicios.

La idea de los recursos educativos en abierto tiene el respaldo de la ONU por medio de la Unesco; OCW es de acceso abierto, pero no tiene apoyo docente ni interacción, ni tampoco certificación. La forma de saber si se han asimilado los contenidos es la autoevaluación. Es difícil realizar un análisis de su utilización, ya que al ser cursos aislados es complicado encontrar datos; para facilitar esta tarea se ha creado un motor de búsqueda y se está intentando normalizar los datos que se puedan recopilar. Sí que se puede indicar que de los cursos que hay en español, la mayor parte están hechos en España y que nuestra universidad, la UC3M, es la segunda universidad española por número de cursos en OCW. Es digno de mencionar, asimismo, que en muchos casos los responsables de OCW en la universidades son PAS, especialmente de Biblioteca (en nuestro caso es nuestra compañera Susan Webster, que, además, se encargó de organizar, y muy bien, esta Jornada).

OCW ofrece muchas ventajas, sobre todo porque supone una aportación para afrontar las necesidades educativas de la sociedad, además de la reducción de costes que conlleva la presentación de una asignatura dentro de esta iniciativa. Pero también hay problemas, como la comunicación con el profesorado (aunque la mayoría de profesores consultados consideran OCW como una iniciativa fundamental) o la diversidad de licencias de los materiales utilizados. Además, el desconocimiento o la falta de reconocimiento suponen rémoras que impiden que muchos profesores publiquen en OCW. En lo que se refiere al reconocimiento, se ha hablado con la ANECA, para que esta agencia pudiese valorar el trabajo realizado en OCW, pero no ha habido resultados. La aparición de los cursos masivos, por otra parte, puede ser un acicate ya que puede suponer la creación de redes de investigación.

Como conclusiones: OCW está muy implantado en España, pero más bien poco en Iberoamérica, y lo que se produce está mayoritariamente en español, hay muy poco en inglés. Reiteró Edmundo Tovar los dos aspectos negativos fundamentales: la falta de apoyo institucional y de incentivos para los profesores.

Fue entonces el turno de Ángeles Sánchez-Elvira, que nos habló de la UNED Abierta. Esta universidad está ya muy acostumbrada a elaborar materiales para consultas a distancia y a la evaluación de su aprovechamiento. La firme voluntad social de la UNED hace que asuma sin reservas la idea de la Unesco de hacer llegar  la formación allá donde no hay acceso a ella, para propiciar la inclusión.

Sin embargo, la idea de la UNED Abierta es muy reciente, se trata de organizar los recursos ya existentes para que lleguen a todo el mundo, constituir una puerta abierta por la que acceder a todo lo que produce la universidad: cada espacio tiene su propia biblioteca abierta. Por ejemplo, para poner en abierto la producción multimedia tienen el Canal UNED o, para crear una "presencialidad virtual" cuentan con las aulas AVIP.

Muchos profesores, además, graban sus tutorías para ponerlas a disposición de quien las necesite, se realizan videoconferencias síncronas que graban, utilizan iTunes y, también, las redes sociales. Tienen un canal en YouTube en el que ha habido 2 millones de descargas, unos 45.000 seguidores en Facebook y 34.000 en Twitter.

Con respecto a los cursos en abierto, tienen ahora 45 en diversas plataformas, con un total de 400.000 estudiantes. Son cursos que han evolucionado desde OCW incorporando para ello la socialización de quienes los siguen. La UNED apoyó institucionalmente cursos de acogida autosuficientes para nuevos estudiantes, cursos en los que se hace hincapié en competencias transversales y son muy visuales, con la pretensión de ser atractivos y motivadores.

En cuanto a los MOOC, han surgido súbita, inadvertidamente, pero no considera que haya que tener miedo: enriquecerán la universidad. La UNED participa en tres plataformas: unX (8.000 inscritos), Aprendo (16 cursos, 107.000 inscritos) y Miríada-X (16 cursos, 94.000 inscritos). Los MOOC suponen un ejemplo de inclusión social al romper, por ejemplo, la brecha digital entre estudiantes y docentes. Mirando al futuro, consideran que están abiertos a la innovación y la creatividad en la enseñanza superior.

Prosiguió nuestra directora, Teresa Malo de Molina, que empezó hablando de la evolución de OCW en la UC3M: se puso en marcha en junio de 2006. Al año siguiente hubo un piloto y una primera convocatoria pública. Actualmente hay casi 200 cursos repartidos en 29 categorías. La oficina OCW está gestionada desde la biblioteca; contamos con un repositorio que acaba de implantar el protocolo OAI PMH. Los profesores gozan de bastante autonomía para realizar estos cursos y el principal escollo son los derechos de autor.

Habló después del "Proyecto Genghis", que se puso en marcha en 2012 para adaptar la filosofía de Khan Academy a los cursos cero para nuevos alumnos. Es una metodología cuyos cursos incluyen vídeos breves y sencillos y ejercicios, en los que los estudiantes han de seguir un camino previamente trazado. En ellos el juego, la ludificación, desempeña un papel fundamental y existe un seguimiento exhaustivo de los alumnos.

El curso piloto elegido fue de Física. Se plantearon diversos bloques cada uno de los cuales estaba formado por varios temas. Cada tema tenía su vídeo y sus ejercicios. Los profesores se adaptaron rápidamente a este nuevo modelo. Para elaborar los vídeos se compraron tabletas gráficas con los correspondientes programas para su manejo y la grabación de vídeos; la tableta se utiliza como una pizarra, aunque también se realizaron grabaciones de experimentos completos.

El vídeo expone el concepto y los problemas sirven para ayudar a comprenderlo y practicar sobre él. Se podían realizar hasta ocho veces y se planteaban pistas, para mitigar el aislamiento de la autoevaluación. Se ha mencionado de pasada unos párrafos más atrás la ludificación: fue uno de los grandes éxitos de la iniciativa. Se crearon insignias con importantes monumentos de Madrid para indicar el grado de aprovechamiento, cada una de ellas suponía haber superado los bloques con mayor o menor eficacia. Esto se unía a los puntos que el propio sistema Khan va generando. El nivel de competencia se expresaba con una baraja de ocho cartas y la puntuación, con unas hojitas. Todas estas técnicas de ludificación supusieron un verdadero enganche para los alumnos.

La participación fue muy elevada: de 120 alumnos matriculados para empezar su grado en septiembre, hicieron el curso 97, y de ellos más de la mitad con gran aprovechamiento. Recalcaron como aspectos más motivadores el formato vídeo y el juego. En la parte negativa, tener que repetir los ejercicios. Los profesores también se mostraron muy satisfechos.

El éxito del proyecto llevó a potenciar el grupo MAREA (Multimedia y Recursos Educativos Abiertos), creado en mayo de 2012, que se planteó como objetivos analizar la situación de los recursos educativos en la universidad, ver qué están haciendo otros, trazar políticas en este sentido en la universidad y definir protocolos de actuación. El primero de estos objetivos ya se ha llevado a cabo; se han pasado encuestas a los departamentos, se han comparado los recursos educativos en abierto de otras universidades y se están elaborando recomendaciones.

En la última convocatoria de innovación docente de la universidad, se plantearon el uso de Khan y también la creación de MOOC; para gestionar mejor los recursos se creó la Unidad de Tecnología Educativa e Innovación Docente (UTEID), coordinada desde la biblioteca y en la que, además de este servicio, participan los de Informática y Comunicaciones y Grado, cuyos objetivos son asesorar al profesorado e identificar buenas prácticas y también innovaciones tecnológicas. Para ello cuenta con un Observatorio de Buenas Prácticas, que entre sus misiones tiene elaborar guías a tal efecto, y un Observatorio de Innovación Tecnológica que evalúa herramientas y otros recursos de este tipo.

En conclusión, los objetivos más inmediatos que se plantea la UC3M son:

  • Que todos los cursos cero que se realizan sean tipo Khan.
  • Con relación a los MOOC, seguir con la participación en Miríada-X y utilizar Google Course Builder para crear nuestra propia plataforma.
  • Actualizar y potenciar nuestro propio sistema de gestión del aprendizaje (Aula Global - Moodle)
Con esto terminaron las intervenciones de los miembros de la mesa y comenzó un turno de preguntas. Se inquirió si Miríada-X iba a poder suministrar datos de acceso a la plataforma. Contestó Pedro Aranzadi que sí, ya que estaban embarcados en proyectos europeos relacionados con macrodatos de los que ya irían informando. En relación con el reconocimiento, indicó que insistirían a la ANECA, pero esta agencia es "dura de pelar".

Intervino Teresa Malo de Molina diciendo que se está apoyando al profesorado en las tareas "más ingratas" y también se les pasa información sobre el impacto de sus iniciativas, es decir, su "visibilidad".

Ángeles Sánchez-Elvira expresó su preocupación porque desde las comisiones de expertos se esté proponiendo reducir o eliminar la acreditación docente.

La moderadora, Isabel Barro, preguntó cómo estaban afectando estos cambios a la generación de conocimiento en las universidades. Respondió Edmundo Tovar que precisamente porque aún no somos conscientes del carácter de estos cambios tenemos que hablar de ello. Apostilló Teresa Malo de Molina que hay que apostar fuertemente ya que hay un cambio radical en ciernes y hay que adaptarse a él. Añadió Ángeles Sánchez-Elvira que la gestión de estos cambios siempre abre oportunidades muy interesantes; las generaciones que van a llegar a la universidad están muy acostumbradas a trabajar en red y los docentes se tendrán que adaptar a esto.

Desde Twitter, Eva Méndez preguntó que, dado que el informe de la comisión de expertos del 12 de febrero dice que hay que aprovechar el potencial de las mejores universidades y profesores españoles para sumarse a la iniciativa de recursos educativos en abierto, ¿se tienen que "mojar" las universidades? ¿Apoyará el Ministerio propuestas para la reforma y mejora de la calidad en este sentido? La conclusión fue que no se "mojan" y que habría que crear un sistema de "revisión por pares" para la docencia, según palabras de la propia profesora Méndez.

Clausuró la Jornada Carlos Delgado Kloos: habrá un cambio profundo más pronto que tarde; lo que se abre, mejora. La clave está en compartir, en enseñarnos los unos a los otros; de ahí vendrán las mejoras. Y también es muy importante no ofrecer resistencia al cambio. Recordando que esta Jornada formaba parte de la Open Education Week y agradeciendo la presencia de los asistentes, puso fin a la Jornada nuestro vicerrector.



14.3.13

Jornada sobre la Educación Abierta en la UC3M: Resumen (II)


La segunda sesión llevaba el polisémico título de ¿Están las universidades españolas en "COMA"? Estuvo moderado por Eva Méndez (@evamen), nuestra vicerrectora adjunta de Insfraestructuras y Medio Ambiente, y en ella participaron tres vicerrectores de tres universidades diferentes: Emilio Mínguez Torres, vicerrector de Planificación Académica y Doctorado de la Universidad Politécnica de Madrid, Miguel Santamaría Lancho, vicerrector de Coordinación, Calidad e Innovación de la UNED y Raúl Sánchez Fernández, vicerrector de Grado de la UC3M.

La profesora Méndez planteó tres preguntas muy concretas a los miembros de la mesa:
  • ¿Están las universidades en "coma"?
  • ¿Cuáles son los retos más importantes ante este nuevo mercado que se abre?
  • ¿Cómo ven la universidad en diez años?
Emilio Mínguez respondió a la primera pregunta indicando que la UPM tienen dos MOOC en Miríada-X (quiero recordar que "coma" se corresponde también con las iniciales "curso online masivo y abierto", de ahí la polisemia del título de esta sesión); no cree que representen un peligro para la universidad y también tiene claro que no se puede permanecer al margen de este nuevo fenómeno.

En cuanto a la segunda pregunta, empezó planteando otra: ¿Las competencias adquiridas en estos cursos serán garantía para las empresas? Sobre esta cuestión aún no se ha creado siquiera una corriente de opinión. Sobre los retos, señaló la evolución de los precios de los grados y los posgrados; en el caso de estos últimos se ha apreciado una sensible caída en la matriculación. Esto lleva a cuestionarse el modelo de negocio: ¿qué sacará la universidad de todo este nuevo modo de entender el aprendizaje y la docencia? Se plantea asimismo como un reto la puesta en marcha de un grado en abierto.

En cuanto a la tercera pregunta, por un lado espera que haya menos cambios de normativa, es decir, una menor intervención política en la universidad. Por otro lado, la evolución de estos años ha hecho más fácil el contacto entre profesores y estudiantes.

Miguel Santamaría empezó recalcando que las universidades españolas están en proceso de adaptación a los MOOC, algo que en Europa sólo se está haciendo aquí y en el Reino Unido; esto no nos ha de extrañar, ya que los MOOC son un fenómeno mundial y es lógico que estén más implicadas las dos lenguas más extendidas.

Señala que la UNED ya sacó su propia plataforma de MOOC antes de la aparición de Miríada-X, aunque también se han volcado ahí, donde tienen 16 MOOC. No cree que pongan en peligro la universidad, los ve como una mera adaptación a una necesidad concreta. Y quiere dejar claro que no se puede considerar a los MOOC como enseñanza a distancia, ya que falta en ellos una figura fundamental, la del profesor-tutor.

En lo que respecta a la segunda pregunta, ve como un gran reto la certificación y cita alguna herramienta que puede ayudar en esta cuestión (Mozilla Badges). Dijo que la UNED tenía previsto certificar tras una prueba en línea cobrando por ello 12 €, pero también podrá haber certificaciones previo examen presencial que costarán hasta 70 €. La UNED ya dispone de medios para poder llevar a cabo estas pruebas.

Estima que poder examinar un curso antes de realizarlo es un buen acicate para trabajar en ello; en cuanto a la motivación de los profesores, la ve sobre todo en su compromiso con Internet como medio. Y antes de hablar de modelo de negocio prefiere hacerlo de modelo de servicio y cita otro tipo de MOOC, los "patrocinados", que pueden servir, por ejemplo, para respaldar campañas de tipos diversos.

Sobre la tercera pregunta, dijo que espera que la universidad pase de ser "masificada" a "masiva". También que la UNED pase a tener en el futuro muchos más alumnos de posgrado que de grado. Por último, habrá que ver cómo puede aprovechar la empresa las carreras que tienen pocas posibilidades de empleo.

Raúl Sánchez empezó poniendo un ejemplo de verdadero "coma" ante la llegada de un gran cambio: el de Kodak y la fotografía digital. No cree que sea el caso de la universidad hoy en día, lo cual no quiere decir que no haya que replantearse a medio plazo el modelo de enseñanza y tener claro que va a haber que competir; es decir, la universidad no va a desaparecer, pero sí que hay presión para cambiar el modelo.

Para él, los MOOC se pueden aplicar a todo tipo de aprendizaje, como el que aquí tratamos pero también, por ejemplo, al reciclaje profesional, por lo cual es necesario adaptarse a múltiples niveles y ser más flexibles, teniendo claro que esto dificultará la gestión. Pero hay que aprender y cambiar para seguir siendo competitivos y no sólo cambiar de cara al exterior, sino también hacia dentro, internamente. ¿Habrá ventajas con respecto al mercado laboral? Depende.

Sobre la tercera pregunta, tiene claro que la universidad no será un simple ordenador enchufado a la red, pero también que el horizonte se va a ampliar muchísimo y una universidad como, por ejemplo,  la Carlos III no va a poder tener sólo en cuenta lo que sucede en Madrid, sino que se tendrá que abrir a todo el mundo. Expreso su temor a que se produzca una concentración en grandes centros, una especie de multinacionales del conocimiento y el aprendizaje que haga que se pierdan iniciativas que tal vez sean más modestas, pero igual de interesantes.

Los miembros de la mesa aludieron a Pedro Aranzadi, que corroboró todo lo dicho por ellos.

Como conclusión, Eva Méndez indicó que no estamos en coma, que hemos reaccionado. En la universidad hay una reflexión profunda que está siendo muy motivadora y además queda mucho trabajo por hacer, con un solo límite: la imaginación.

Con esto, nos fuimos al café.

(Continuará)

13.3.13

Jornada sobre la Educación Abierta en la UC3M : Resumen (I)


En el marco de la Semana de la Educación Abierta, que tiene lugar entre los días 11 y 15 de marzo, la UC3M celebró el pasado lunes día 11 una Jornada sobre la Educación Abierta que quien esto escribe se encargó de "tuitear" desde la cuenta de nuestra biblioteca (@biblioteca_uc3m). Basándome en ello voy a intentar resumir (me temo que en varios mensajes) las muchas cosas interesantes que allí se dijeron.

La Jornada se dividió en tres sesiones. La primera, moderada por el vicerrector de Calidad y Plan Estratégico de la UC3M, Mikel Tapia, se tituló Educación abierta y universidades, y en ella participaron, además del prof. Tapia , que también se encargó de dar la bienvenida a los asistentes a la Jornada, Carlos Delgado Kloos (@cdkloos), vicerrector de Infraestructuras Académicas y Medio Ambiente de la UC3M y Pedro Aranzadi, Director General del portal Universia.

Primero se proyectó el siguiente vídeo introductorio:

A continuación, intervino Carlos Delgado Kloos: ¡Ábrete, sésamo! Abriendo la universidad. Nos habló de los numerosos cambios habidos en el campo de la enseñanza y el aprendizaje: en el personal y equipamiento, en el ritmo de aprendizaje y en la metodología pedagógica. Gracias a estos cambios, se han podido crear recursos de forma masiva y con formatos innovadores, se han podido alterar la sincronía o asincronía del aprendizaje, pasando de la sincronía total profesor-alumno tradicional (ya sea de forma presencial o no), a la asincronía total (por ejemplo, en OpenCourseWare) y la sincronía parcial (el caso de los MOOC) y se han empezado a utilizar métodos nuevos como el conocido como "flipping the classroom" (que no es "flipar en clase", advierto, sino que se podría expresar en nuestro idioma como "dar la vuelta a la clase").

Pero asimismo cambia el "modelo de negocio": educación en abierto y gratuita, algo que tampoco nos ha de extrañar porque es el modelo imperante en  Internet: casi todo es de acceso libre, casi todo es gratuito, pero... Siempre hay algo por lo que hay que pagar, unos servicios añadidos a esa gran cantidad de servicios libres, unos valores añadidos que no serían gratuitos, un modelo que se podría designar como "freemium" (por free + premium).

Este proceso de cambio que está sufriendo la educación tiene su paralelo en lo que ha sucedido con la prensa o la música: del pregonero del pueblo o los conciertos en directo a la prensa en papel o los discos de vinilo o CD y de ahí a la difusión digital. En muchos casos gratuita, pero con determinados servicios de pago (acceso completo a artículos o música sin publicidad insertada, por ejemplo).

La UC3M se va adaptando a este cambio, por ejemplo introduciendo vídeos en su plataforma docente Aula Global (aunque es un entorno cerrado), utilizando la metodología Khan para crear cursos cero (preparación para estudiantes que se van a incorporar al Grado), subiendo MOOC a la plataforma Miríada-X o elaborándolos con Google Course Builder; también de cara al exterior mediante nuestro portal de vídeos (Arca), YouTube o iTunesU.

Por otra parte, y en lo que se refiere a la investigación, se da la paradoja de que los investigadores escriben, revisan y maquetan artículos científicos de forma gratuita, luego las editoriales los publican y hay que pagar (bastante) por consultarlos. De ahí la importancia de la publicación en abierto para acabar o al menos mitigar esta extraña situación.

La conclusión general es, pues, que hay que abrir la Universidad, tanto en lo referido a los contenidos educativos como en resultados de investigación.

A continuación, Pedro Aranzadi nos habló, bajo el título Políticas de apoyo de Universia para la educación abierta, de Miríada-X, un proyecto muy reciente (lleva funcionando apenas dos meses) y ambicioso, que ha echado a andar muy deprisa, por lo cual es muy de valorar la valentía de los profesores implicados que están participando con sus MOOC. Aún tenemos cierta desventaja con las plataformas anglosajonas, que tienen un mayor rodaje, pero la distancia no es tanta.

Pero el antecedente es OCW, una iniciativa del MIT en la que Universia participó desde el principio; gran parte de los componentes del consorcio OCW provienen de España e Iberoamérica. El camino recorrido desde entonces ha servido para lanzar con ciertas garantías los nuevos MOOC, con una característica fundamental: el idioma, español o portugués.

A este esfuerzo han contribuido varios actores: por un lado las universidades, que crean los cursos y se implican por medio de las comisiones sectoriales académicas y de TIC, Telefónica, que aporta la plataforma, los programas y el sistema, en principio de código abierto, y el Santander por medio de Universia, que contribuye con el tráfico de los diferentes portales que conforman la red de universidades.

Además, como acicate para el lanzamiento de Miríada-X, se ha convocado un premio al mejor MOOC dotado con 10.000 €, así como un accésit de 4.000 €. Algunos datos sobre lo que está ocurriendo en la plataforma son:

  • Los primeros MOOC empezaron el 31 de enero; concluirán el 25 de abril y los premios se entregarán el 2 de mayo.
  • El país más representado es España, seguida de Colombia.
  • El curso con más estudiantes apuntados tiene más de 31.000
  • Tres de los cuatro cursos con más estudiantes son de idiomas
Llama la atención la gran repercusión que ha tenido la plataforma en los medios a pesar de una publicidad modesta: esto es achacable a la gran difusión que ha habido en las redes sociales, especialmente Twitter, lo cual da una idea del gran potencial de los llamados medios sociales para captar usuarios para la plataforma. Ahora mismo hay más de 160.000 usuarios y, si se mantiene el crecimiento actual, esperan llegar al millón a finales de este año.

Sobre el futuro... El retorno de esta fuerte inversión es incierto. Habrá una especie de "selección natural" de los cursos y la universidad irá perdiendo su papel intermediador, pero lo que nunca perderá será el de acreditación. En este momento se está utilizando mucho la evaluación por pares, pero aún no se ha logrado encontrar un algoritmo "definitivo" para considerarla satisfactoria. Entonces, ¿cómo evaluar? Hay que poner de acuerdo a las universidades para llegar a una normalización de las pruebas, pero es muy complicado. Tal vez hubiera que crear una red de centros donde se realizasen exámenes presenciales que llevasen a la acreditación, lo cual incluso podría ser un embrión de un espacio iberoamericano de educación superior.

Otra cuestión peliaguda es la económica. Ahora mismo se trata sólo de sacar lo comido por lo servido, pero en el futuro la cosa no se plantea así. Una opción es el cobro por las acreditaciones, que sería diferente según el tipo, definido de la siguiente manera:
  • Reconocimientos de participación (si se han realizado al menos el 80% de las actividades propuestas)
  • Certificados de aprovechamiento.
  • Certificados con examen presencial.
Este último aspecto es el más problemático, pero se hizo mención de una experiencia del Grupo 9 Universidades para crear una red de centros donde realizar exámenes de este tipo.

(Continuará)

6.3.13

MOOC: Un caso práctico (II)


Me voy a detener en describir, siquiera brevemente, el trabajo que hace la Unidad de Tecnología Educativa e Innovación Docente (UTEID) recién creada en la UC3M, coordinada desde la Biblioteca y en la que además participan los servicios de Informática y Comunicaciones y de Grado.

En la UTEID hay dos partes: un observatorio de Innovación Tecnológica (del que forma parte quien esto escribe) y un observatorio de Buenas Prácticas. El primero se ha encargado, entre otras cosas, de "cotillear" por ahí para ver qué se estaba utilizando como plataforma para alojar los cursos. Yo, por ejemplo, me apunté a uno de la Universidad de Stanford para ver cómo funcionaba Class2Go, pero se analizaron bastantes más. Finalmente, para los MOOC que en un futuro próximo realizará la UC3M, la plataforma elegida ha sido Google Course Builder, que va mejorando continuamente y ya anda por la versión 1.2.1. Paralelamente, como ya comenté en el mensaje anterior, la Universidad también ha puesto tres MOOC en la plataforma Miríada-X.

El segundo observatorio también ha cotilleado por allí y, como resultado de ese trabajo, ha elaborado, verbigracia, una completa guía de buenas prácticas para la creación de vídeos educativos que sirva como pauta a los profesores a la hora de elaborar estos materiales.

Pero además se ha hecho un gran esfuerzo, teniendo en cuenta los tiempos de crisis y recortes en que vivimos, para poner a disposición de los profesores infraestructuras que les sirvan para llevar a efecto estos proyectos de innovación en la enseñanza y el aprendizaje. Así, en las bibliotecas de Ciencias Sociales y Jurídicas (Getafe) y de la Escuela Politécnica Superior (Leganés) se han dispuesto espacios equipados con tabletas gráficas y el programa SmoothDraw, que les sirve para realizar vídeos tipo Khan Academy, es decir, como si estuviesen escribiendo sobre una pizarra de toda la vida. También cuentan con el programa de grabación de pantalla y edición de vídeo Camtasia. Pero si esto no les vale porque quieren hacer otro tipo de vídeo, pueden utilizar el estudio de grabación del área de Audiovisuales del Servicio de Informática y Comunicaciones.

Por lo tanto, nuestra tarea es facilitar todos los medios a nuestro alcance a los profesores para que se tiren a esta apasionante piscina de la innovación docente.

14.2.13

MOOC: Un caso práctico (I)

(Diseño de José Carlos Ortega)

Mucho se está hablando de los cursos masivos abiertos y en línea (MOOC para los amigos) desde que surgió la idea en Estados Unidos en 2011. Yo no me voy a meter en filosofías, en si son una moda o no, en cómo se van a rentabilizar, en si son el futuro de la universidad, etc. (Para eso hay un interesante grupo en Facebook) Sólo voy a contar la experiencia que estamos teniendo en mi biblioteca con relación a esta nueva forma de aprendizaje.
 
Mi universidad (la UC3M) no se ha querido quedar descolgada de esta corriente, ni tampoco de otra modalidad innovadora de aprendizaje, la que rige Khan Academy, creo que también suficientemente conocida. El primer proyecto y la primera experiencia en este sentido tuvieron lugar en el verano de 2012, cuando se utilizaron los métodos propios de Khan (es decir, vídeos breves y claros, cuestionarios de evaluación, foros, y, por supuesto, la ludificación, la introducción de elementos lúdicos en el aprendizaje) en los llamados "Cursos Cero" que ofrece la universidad a los alumnos que en septiembre empezarán sus carreras y que sirven no sólo como repaso sino también como una piedra de toque para comprobar su nivel de conocimientos para enfrentarse a lo que luego tendrán que trabajar en sus clases de Grado.

La experiencia fue un éxito y, por lo tanto, se decidió continuar por ese camino, pero además abarcando la otra gran corriente innovadora: la de los MOOC. A tal efecto, se creó, promovida por los Vicerrectorados de Infraestructuras Académicas y Medio Ambiente y de Grado, la Unidad de Tecnología Educativa e Innovación Docente (UTEID), coordinada desde la biblioteca e integrada en ella y formada por miembros tanto de nuestro servicio como del de Informática y Comunicaciones y el de Grado. La idea era servir de apoyo a los profesores que quisieran innovar en su forma de dar las clases. De hecho, recién formada la Unidad, ya se ofreció su apoyo en la convocatoria de Innovación Docente que realizó la universidad en noviembre de 2012.

Entre tanto, Universia (y Telefónica) lanzaron la idea de una plataforma en la que se pudieran reunir los MOOC que fuesen elaborando las universidades españolas e iberoamericanas. Y así surgió Miriada-X, que además ha convocado un premio al mejor MOOC como acicate, para que nos animemos a subir cursos a esa plataforma. Nuestra universidad ha presentado tres MOOC, en los que la UTEID ha colaborado (y sigue haciéndolo) en muchos aspectos. El pasado 31 de enero comenzaron los primeros cursos.

En términos generales, nuestra unidad ofrece apoyo en diferentes aspectos. Por un lado, elaborando guías de buenas prácticas y probando, probando, para ver qué herramientas son las más útiles y adecuadas. Estas pruebas, por ejemplo, han llevado a la selección de Google Course Builder como la plataforma que se utilizará para la creación de futuros MOOC. Pero también se han puesto a disposición de los profesores espacios y equipos (como, por ejemplo, tabletas gráficas) para que los utilicen en la elaboración de estos cursos. En la página de la UTEID se puede encontrar información más detallada.

En fin, que no nos hemos quedado quietos y hemos comprobado cómo desde la biblioteca podemos ampliar horizontes... En un próximo mensaje os contaré con más detalle en qué está consistiendo nuestro apoyo.

(Un silencio de diez meses no tiene perdón. No voy a prometer más diligencia, pero al menos intentaré no dejar abandonada tanto tiempo esta bitácora en el futuro...)

30.4.12

¿Para qué y cómo estar en las redes sociales?

Posiblemente trabajes en una biblioteca pública, universitaria, etc. y te estés planteando tener presencia en las redes sociales. Sí, seguro que todavía hay mucha gente en esa situación. Quieres hacerlo pero te ves ante un mar de dudas. Como yo ya he pasado por ese trance, voy a intentar resolverlas desde mi particular punto de vista.

¿Es obligatorio estar en las redes sociales?

Por supuesto que no, pero sin duda son un medio ideal para nuestros centros que, precisamente, se dedican a manejar la información y a conseguir que fluya lo mejor posible. No nos debemos engañar, las redes sociales no son un invento de nuestra época, siempre han existido. Todo el mundo tiene su familia, sus amigos, sus compañeros de trabajo que no son sino redes sociales podríamos decir "analógicas". Lo que tenemos hoy es una herramienta digital que nos permite agrandar y gestionar de otra manera (iba a escribir "mejor", pero no lo tengo muy claro) nuestras redes sociales.

(Hago un inciso dedicado especialmente a quienes "temen" las redes sociales por sus problemas de privacidad. Tengamos en mente eso de las "redes sociales analógicas". Si uno no se pone en paños menores ante su familia, no muestra a sus amigos vídeos hechos en tórridos momentos con su pareja o no enseña fotos tomadas cuando estaba borracho a sus compañeros de trabajo, cosas que creo todo el mundo tiene claro, tampoco hay por qué hacerlo en las redes sociales, que son lo mismo pero con una pantallita de ordenador por medio. En ellas no tiene por qué estar suspendido el uso del sentido común.)

Dicho esto, ¿qué pintan ahí las bibliotecas? Pues pueden pintar mucho o no pintar nada. Lo primero que hay que plantearse es si realmente queremos estar ahí para hacer algo útil o simplemente abrir nuestra paginita porque "todo el mundo lo hace y hay que estar". En este segundo caso no merece la pena ni siquiera el esfuerzo de pensarlo.

Si vamos a estar en una red social es porque hay una población a la que nos vamos a poder dirigir, una población que además estará en esas redes sociales. Utilizando el ejemplo que conozco, que es el de una biblioteca universitaria, podemos tener claro, verbigracia, que es muy fácil que nuestros alumnos de primeros cursos estén en Tuenti. Así que podría ser muy útil nuestra presencia en esa red social, ya que, si lo hacemos bien, podemos estar seguros de que nuestros mensajes estarán ahí y les llegarán.

Y aquí surge el segundo problema: no podemos ser invasivos. Y lo explico con un ejemplo que suelo poner. En mis tiempos de universidad -me dicen que ahora también- era muy típico que los estudiantes nos fuésemos, tras las clases, a tomar algo a los bajos de Aurrerá (yo estudié en la Complutense). Pensemos en los corrillos que allí forman para contarse sus cosas. Eso es lo que hacen en la red social. ¿Cómo actuaríamos nosotros? ¿Deberíamos meternos en esos corrillos a lanzar nuestro discurso? Evidentemente, no. Pero, ¿quién me impide a mí tomar un megáfono y pasearme por allí informando de lo que les podemos ofrecer, a ser posible utilizando un lenguaje que, sin caer en lo vulgar, entiendan perfectamente? Así no invado su intimidad. Es posible que a alguno le pueda molestar, pero también que a muchos les pueda ser útil la información y la posible perturbación no ha violentado su intimidad. Así que mantengamos una cercana distancia o una distante cercanía.

Las etapas

Hemos superado una primera fase, la de arranque. Ya hemos detectado nuestra población objetivo y tenemos claro que no hay que ser invasivos. Pasaremos, pues, a la segunda etapa, la de consolidación.

Aquí tendremos que ver qué tipo de información ofrecemos y quién se encargará de ello. Muchas empresas tienen ya su gestor de comunidades (o community manager, como dicen los que son menos puristas que yo) que se encarga de velar por la reputación de esa empresa en las redes sociales, que no sólo da y recibe información sino que estudia y analiza lo que se dice de esas empresas allí. En el caso de las bibliotecas yo creo que buscamos otra cosa, no es tanto un problema de reputación (que también lo es) sino de flujo de información. Se trata no sólo de ofrecer información o realizar campañas publicitarias, sino de establecer lazos fluidos de información con nuestros usuarios (aunque esto viene después), por lo cual todo el mundo en la biblioteca ha de ser, a su manera, un gestor de comunidades, ya que todos gestionamos, de uno u otro modo, información.

(Y aquí hago otro inciso dedicado a todos aquellos que, cuando se habla de estas cosas, suelen decir: "me encanta; ¡ojalá tuviera yo tiempo para esto!" Estas mismas personas es muy probable que al cabo del día contesten un montón de correos electrónicos o varias llamadas telefónicas. ¿Es eso perder el tiempo? Como probablemente la respuesta es no, téngase en cuenta que el contestar a un usuario en una red social no se diferencia nada más que en el medio, pero es exactamente igual y por lo tanto tampoco se tendría que considerar una pérdida de tiempo.)

Y otra cosa muy importante (y en la que no solemos pensar) es apoyarse en los propios usuarios para saber si lo que les ofrecemos es útil. No hace mucho estuve en unas jornadas que organizó la UC3M en las que hablé precisamente de la presencia de nuestra biblioteca en las redes sociales. Allí estaba Clara Chu, de la Universidad de Carolina del Norte, que, tras mi charla, me hizo una pregunta que me dejó un tanto perplejo: ¿teníamos comisiones mixtas con los usuarios en las que exponíamos lo que queríamos ofrecer para, antes de ponerlo en marcha, conocer su opinión y saber si les era útil, si ofrecíamos algo que en realidad no necesitaban y sin embargo no ofrecíamos algo que sí les resultaba necesario?

Cuando ya tengamos todo esto claro y estemos funcionado, tendría que llegar la siguiente etapa, la de intercambio. Hay que tener clara la llamada "filosofía 2.0", es decir, nuestra presencia en las redes sociales no tiene que ser una fuente unívoca de información. Para eso está ya la Web estática. Ha de ser un camino de ida y vuelta, en el que tanto nosotros como los usuarios para los que trabajamos tengan su porción de responsabilidad, en un plano de igualdad. Por eso hay que fomentar que los usuarios escriban en nuestros paneles, que nos pregunten, que nos critiquen, incluso que nos feliciten. Y hay que estar muy atentos a ello, porque todas esas intervenciones se han de contestar cuanto antes mejor. Si un usuario utiliza nuestros perfiles en las redes sociales y no recibe respuesta, es muy posible que ya no vuelva. Hay que fomentar el intercambio.

Y si hemos conseguido esto, podríamos intentar llegar a la última fase, la que ya indicaría que realmente lo que hacemos cumple con las premisas de la Web social. Sería la fase de construcción común, en la que las aportaciones de los usuarios tienen tanto o más valor que las de la biblioteca, en la que realmente se ha creado una comunidad de usuarios que sienten la biblioteca como suya y que aportan su granito de arena a su funcionamiento. Esto es lo que tendríamos que buscar.

1.12.11

La buena salud de los mundos virtuales en educación


He asistido esta semana a estas jornadas sobre educación en entornos envolventes que se han celebrado en la UC3M y en las que he hablado sobre nuestro campus en Second Life. Lo que más me ha llamado la atención es la buena salud que tiene el uso de mundos virtuales en educación, la cantidad de iniciativas que hay y la enorme variedad de herramientas -muchas de código abierto- que ya existen para crear e interconectar mundos virtuales.

Quizá lo mejor es empezar por el principio. La Immersive Education Initiative , creada en 2005, pretende combinar gráficos en 3D, tecnología de videojuegos, realidad virtual y medios digitales con cursos en línea y aulas. En ella colaboran universidades, centros de investigación y empresas que buscan elaborar normas, recopilaciones de buenas prácticas, construir plataformas y crear grupos de apoyo. Se puede unir cualquiera libremente, pero hay algunas condiciones muy importantes, por ejemplo, que todo lo que salga de allí habrá de estar libre de propiedad intelectual. De hecho, sólo trabajan con plataformas de código abierto (y, por tanto, Second Life está excluida, aunque sólo desde 2010). Las oficiales son Open Wonderland, Open Cobalt, OpenSim y RealXtend.

En las jornadas hemos visto muchos ejemplos de aplicación de los mundos virtuales a la educación, pero también al trabajo colaborativo, a la resolución de problemas en el aula e incluso para exponer a los niños a los peligros de Internet en un entorno sin riesgo (SimSafety)

Fueron muchas cosas y no es cuestión de citarlas todas aquí, más aún cuando las actas están disponibles en la red. Sí que me gustaría mencionar la iniciativa Internet2 K20 , con la que se pretende asegurar un acceso de calidad a la Red a instituciones educativas y que, aunque nació en Estados Unidos, se ha extendido por el mundo (en España su socia es RedIris).

Se habló asimismo del futuro de los mundos virtuales en este campo y salieron algunas opiniones interesantes. Entre sus puntos fuertes se citaron la simulación de entornos peligrosos sin riesgo, las ventajas psicológicas del uso de avatares, la práctica de habilidades sociales, la colaboración y que pueden ser un aliciente para los alumnos, que ya están acostumbrados a los entornos visuales de este tipo. Pero tambien hay problemas: las exigencias técnicas, no utilizarlo sólo para colgar contenido, que no estén vacíos para no aburrir y, sobre, todo, que si entre nuestros objetivos no está la socialización, es mejor utilizar otro tipo de herramientas.

Termino con mi modesta presentación:



2.11.11

Boni

"¿Pero cómo le voy a llamar 'Boni' en los correos, si es el vicedecano?" pensaba para mí mismo cuando tenía que poner en conocimiento de mis compañeros las horas en las que tendrían que participar en sus clases. Así que muchas veces escribía, muy protocolariamente, "el profesor Martín Galán". Esto fue así hasta que un día coincidí con él en una clase y se presentó a sus alumnos como "Boni". Porque así era, sencillo, accesible, no deseaba rodearse de ese halo místico que parecen tener algunos profesores.

Siempre colaborador, meticuloso; no hace ni dos semanas se puso en contacto conmigo para poder decir a sus alumnos cuándo empezaban las visitas guiadas a la Biblioteca que forman parte de la asignatura en la que colaboramos. Hoy precisamente empiezan esas visitas y lo hacen sin él. De repente y antes de tiempo se ha ido de este mundo. Como he dicho en otras ocasiones, ojalá existiese algo más allá, porque gente como Boni se merecería disfrutarlo. Hasta siempre, compañero.

12.9.11

Tercer "Tweets & Beers UC3M"

Ya llevamos tres ediciones de nuestro "Tweets & Beers UC3M", ideado para que los "tuiteros" varios de la Universidad nos "desvirtualicemos", hablemos de cómo usamos esta herramienta y después sigamos divagando ante unas cañas y unas tapas. Esta vez me tocó a mí, posiblemente al celebrarse el evento en Colmenarejo, y aquí adjunto mi presentación:

Posiblemente sea necesario explicar alguna de las diapositivas "mudas". La tercera muestra lo que yo considero una especie de "bautismo" en un rudimento de red social: un foro de internet dedicado a la música clásica. Fue el primero, porque luego estuve en otros y en uno de ellos cometí el error de hacerme moderador. Mi hartazgo me llevó a "jubilarme" de foros y crear mi primera bitácora (diapositiva 5). Entré en Facebook (diapositiva 6) para encontrar a otros compañeros de mi promoción de la Facultad ya que (¡ay!) pronto haremos las bodas de plata... Creo que el resto no requiere más explicaciones, salvo quizá la número 13, que se corresponde con el día que "vi la luz" en Twitter, el día que mi Atleti se proclamó campeón de la Europa League y la etiqueta #Atleti se convirtió en tendencia mundial...

Ojalá tengamos muchos más "Tweets & Beers" y ojalá sirva para crear un foro de reflexión sobre el uso de las herramientas de la Web social por los diferentes elementos que forman la comunidad universitaria.

1.7.11

¿Second Life u OpenSim?


El último mensaje de esta bitácora pretendía ser una especie de justificación para seguir utilizando Second Life como plataforma para la enseñanza virtual mediante una serie de ejemplos que demostraban (o eso pretendían) que aún mucha gente seguía creyendo en ello. No he cambiado de opinión, pero entretanto he leído una entrada de la bitácora SubQuark en la que se habla de la posibilidad de crear una especie de consorcio educativo basado en OpenSim, que funciona "casi" como Second Life pero es de código abierto y se puede tener alojado en un servidor propio.

En el texto se deja claro que Second Life o, mejor dicho, Linden Labs, está haciendo pocas cosas últimamente para "retener" los muchos proyectos educativos que se habían asentado allí, por ejemplo, eliminando el "grid" para menores de dieciocho años o suprimiendo el descuento del 50% para entidades educativas. ¿Quiere Linden que nos marchemos de allí? Ellos verán, porque tenemos alternativa: OpenSim.

Una alternativa en la que asimismo funciona Sloodle, como se puede ver en la foto que encabeza este texto, hecha en el espacio experimental que he creado para hacer pruebas. Lo cierto es que no es necesario ningún consorcio ni nada parecido, en principio, porque cada cual puede crearse su "grid", con todos los "sims" que desee, en un servidor propio, pero tampoco está mal la idea de construir un "grid" común, por ejemplo a escala universitaria, ya sea local por medio de los consorcios o en toda España, un "grid" en el que cada universidad pudiera incluir sus "sims" y por lo tanto se pudiera ir de un sitio a otro al igual que ahora hacemos en Second Life.

De hecho es lo mismo que se plantea en el texto ya mencionado (recomiendo su lectura), cuyo autor no ve muy claras las ventajas de tener abierto al público en general su propio "sim", aunque sí que considera de gran valor la creación del mencionado consorcio "en el esquema más grande de la educación K-16".

La verdad, cuando empecé a "juguetear" con OpenSim hace unos dos años ya pensé en esto... Tengo claro que mientras no se vean las ventajas de un aprendizaje virtual en un entorno tridimensional será difícil convencer a nadie del valor de esta propuesta, que aún no hemos sido capaces de que en España se realicen proyectos ambiciosos en Second Life, con honrosas excepciones. Pero cuando estas ventajas se aprecien, ¿por qué no crear un "grid" español interuniversitario para aprovechar OpenSim y Sloodle, por ejemplo, para la enseñanza virtual? Enlace

13.5.11

Second Life: ¿Un muerto muy vivo?

Hace no muchos días leí un interesante mensaje en la bitácora de Alain Ochoa "Comunicación + Estrategia = ROI" que llevaba el desafiante título "Muerte a la Web 2.0". No se trataba precisamente de echar pestes sobre las redes sociales y demás, sino de constatar, y cito textualmente, que "nos dejamos deslumbrar por la herramienta y olvidamos su propósito"; cuando una cosa está excesivamente de moda es muy difícil saber si de verdad es útil para algo. Sólo cuando la burbuja estalla se puede trabajar con calma y comprobar qué se puede sacar de estas tecnologías.

Creo que eso es lo que está pasando ahora con Second Life. Tras el tremendo y vertiginoso auge de 2007-2008 vino un igualmente tremendo y vertiginoso declive que llevó a todo el mundo a calificarlo de "bluff", fracaso, etc. Hoy en día se habla muy poco de este entorno virtual fuera de algunos medios, y cuando eso ocurre es sólo para recordar cuán hondo es el precipicio en el que se hundieron las grandes expectativas creadas en su momento.

Y sin embargo hay mucha gente haciendo cosas interesantes allí. Cierto es que ya se experimenta sobre otros mundos virtuales, de código libre e independientes de una sola empresa, pero mucho menos extendidos y "visibles" (y ya sabemos que la "visibilidad" es hoy en día más que una cualidad una obsesión a veces enfermiza).

Veamos algunos ejemplos de lugares que siguen desarrollando actividades muy interesantes dentro de Second Life en nuestro campo:

Infolit iSchool


Es una isla dedicada a la alfabetización en información propiedad de la Universidad de Sheffield, donde se mueve la infatigable Sheila Webber (Sheila Yoshikawa en SL). Funciona desde octubre de 2007 y hasta la fecha sigue organizando eventos, el último este mismo mes relacionado con la conferencia LILAC sobre alfabetización en información en el Reino Unido. Para seguirlos, nada mejor que su calendario.

ALA Island



Tampoco ha dejado de moverse la isla de la American Library Association en Second Life, como podemos ver quienes seguimos su página en Facebook

La isla de la Escuela de Biblioteconomía y Ciencias de la Información de la SJSU


Otro clásico; esta escuela de la San José State University de California es además uno de los pilares de Sloodle, el programa que combina las posibilidades de Moodle con las del entorno virtual envolvente de Second Life. Como es lógico, Sloodle también tiene su propia isla:


Para no alargarme demasiado lo dejo aquí de momento, pero seguiré poniendo ejemplos de que ahora, sin tanto ruido, tanta moda y tanto "máximo experto" (y vuelvo a citar el texto de Alain Ochoa con que empecé esta entrada), se siguen haciendo cosas muy interesantes en Second Life.

25.3.11

Paloma

Un día de finales del verano, allá por 1993, llegué a un pequeño edificio de los que se repiten mucho en el sur de Madrid como institutos de enseñanza secundaria. Allí estaba alojada la Escuela Politécnica Superior de la UC3M. En ese pequeño edificio unos paneles provisionales habían interceptado un cruce de pasillos con acceso a un aula de mediano tamaño. Esa era la biblioteca. A su frente, una chica con aspecto un tanto de "hippie", pelo siempre muy corto, gafas. Fue quien nos recibió y quien me enseñó de qué va esto de las bibliotecas. Sí, ya sé lo de la formación continua, lo del aprendizaje a lo largo de la vida, sí... Pero lo importante es el poso y mi poso lo colocó ella. Desde poner un tejuelo, ordenar fondos, hacer carnés, hasta buscar en una base de datos o los rudimentos de Internet en una época en la que fuera de las redes académicas ni se conocía.

La primera vez que di un curso de formación estuve como un flan. O más bien todo lo contrario. Mi técnica fue quedarme pegado al retroproyector (no había llegado la era del PowerPoint), rígido, mirando a un punto de fuga indeterminado. Todo cambió la primera vez que acompañé a Paloma y la vi dar un curso. Con voz pausada, moviéndose, mirando alternativamente a los alumnos y las transparencias. Desde entonces hice mía esa técnica. Siempre que me pongo delante de unos alumnos para explicarles algo tengo en mente esa sesión reveladora, en aquel pequeño edificio donde cabíamos de milagro, ese día que vi hacer las cosas de una manera que me pareció válida y lo sigue siendo.

Y es solo un ejemplo tangible, pero habría millones. Si algo sé de esta profesión, se lo debo a ella. No quiero lugares comunes ni frases hechas, pero sí que he de decir que es en estas ocasiones cuando a uno le gustaría creer de verdad que no todo se acaba cuando uno se marcha de este mundo, sobre todo cuando hay alguien que se merecería disfrutar de ello. Un beso y hasta siempre.

3.2.11

¿Algo nuevo bajo el sol?


Una "schubertiada"; es decir, un evento convocado dentro del grupo "Admiradores de Schubert"

Tenemos una amiga que es responsable de Secundaria en un colegio de nuestro pueblo. Muchas veces me he ofrecido para ir a hablar a sus alumnos de las redes sociales, por varias razones. Primera, porque es uno de los aspectos de mi trabajo que más me gusta y siempre disfruto hablando de ellas y segunda, y tal vez más importante, porque me duele ver que sea casi siempre la policía la que va a orientarles sobre ellas, como si fuesen sólo un problema de orden público y no una forma de comunicarse.

No quiero decir con esto que no haya que advertir de los peligros que pueden acechar sobre todo a la gente más joven e inmadura. Pero a mí me gustaría plantearles la cuestión de otra manera. Las redes sociales, ¿realmente son algo nuevo?

Lo que ahora conocemos como redes sociales (Facebook, Tuenti...) en realidad no son más que herramientas que permiten gestionar más rápida y eficazmente nuestros contactos sociales. Contactos sociales que, no obstante, son tan viejos como la Humanidad, tan antiguos que se remontan al momento en que los seres humanos empezaron a vivir formando comunidades. Desde que nacemos, estamos inmersos en una red social: primero nuestra familia y poco a poco, a medida que vamos pasando por colegio, instituto, universidad, trabajo, vamos ampliándola con amigos, compañeros de trabajo, etc.

Por tanto, la forma de desenvolverse dentro de una red social mejorada por la tecnología no tiene por qué ser muy diferente a la de nuestra red social "analógica". Si cuando quedamos con los amigos no tenemos la costumbre de bajarnos los pantalones en medio de la calle, tampoco tenemos por qué colgar una foto de esa guisa en Facebook o Tuenti. Si a los amigos no les enseño esa foto romántica y un tanto subidita de tono que me hice con mi pareja en un viaje, si es algo que ha de quedar para la intimidad, pues tampoco tengo por qué airearla dentro de la red social digital.

Y si tampoco me pongo a dar voces en pleno centro de la oficina para dar mi opinión sobre el jefe, difícilmente se puede entender que lo haga en la red social digital. La prudencia es una virtud que tiene el mismo significado en ambos mundos: el analógico y el digital.

Prudencia, siempre prudencia. Con ella dejaremos de lado muchos problemas, pero no todos: sí que se puede señalar una marcada diferencia entre ambas formas de gestionar nuestra red social: la muchas veces enrevesada configuración de la privacidad.

En una charla para adolescentes que usan las redes sociales es donde más hincapié hay que hacer, a mi juicio: desmenuzar la configuración de la privacidad y explicar todas las posibles variantes. Porque si bien tenemos claro que no podemos hacer según qué comentarios de nuestro jefe en medio de la oficina, sí que en una reunión -analógica- de amigotes en la barra de un bar, alejados de nuestro centro de trabajo, despotricamos lo que queremos sin temor a ser escuchados por el interesado. Sin embargo, en una reunión -digital-, si nuestra privacidad no está configurada como debe, lo que escribamos puede llegar a quienes no tenía que llegar. Esto parece de perogrullo, pero creo que hay que darle una importancia capital a la hora de enseñar a gestionar la red social digital.

En fin: casi nada nuevo bajo el sol, con lo que ciertos temores que sigue teniendo mucha gente son bastante infundados si se aplica un mínimo de sentido común. Continuará.