19.2.07

Maribel y las secuencias lógicas (cuento monterrosiano)


Llegaban las elecciones y el concejal se empecinó en prestar ordenadores portátiles en la biblioteca. Maribel lo tendría que hacer manualmente, pues diez años después de comprar un programa informático, aún no se había instalado el módulo de circulación por falta de fondos.
¡Vivan las secuencias lógicas!

5 comentarios :

Antonio dijo...

Duda:
(por cierto, nos encanta tu/vuestro blog, aunque no somos bibliotecarios, sí más bien bibliotecómanos)

-¿Qué reglamentos/legislación/etc. existe respecto a las sanciones económicas en bibliotecas?

-¿Es denunciable? ¿Hay alguna manera de acabar con una práctica que (según mi opinión, y la de algunos más al menos) no parece fomentar la lectura en las bibliotecas públicas --sobretodo en zonas "difíciles" con pocos lectores?

-¿Qué opinas sobre ello?
(quizás -esperamos- ésta práctica esté tan desaparecida que te sorprendan estas preguntas)

un saludo
Antonio y Arantza

Mixolidius dijo...

Hola a ambos; lo primero, gracias por leerme.

¿Sanciones económicas? En España creo que ya no son tan habituales. En otros países sí; sólo os pongo un ejemplo: el programa informático con que gestionamos la biblioteca en la que trabajo (Unicorn) pone las sanciones en euros y no en días (que son las que realmente aplicamos) y viene de Estados Unidos. Me da la sensación de que allí las multas económicas son habituales.

Cada biblioteca establece su reglamento de préstamo, que siempre está aprobado por la autoridad competente (Ayuntamiento, Comunidad Autónoma, Universidad) que incluye tanto los plazos como las sanciones en caso de incumplimiento. No creo que si la sanción es económica (normalmente es más simbólica que otra cosa) sea denunciable.

¿Que una práctica así no fomenta la lectura? Yo opino que si no se es un poco estricto con las sanciones por incumplimiento de los plazos de préstamo tampoco se fomentará la lectura, porque lo que favoreceremos es que algunos "listillos" no respeten el derecho de los demás a tener acceso a los libros, especialmente si están muy demandados. El hecho de que la sanción sea económica o de días sin préstamo no creo que sea muy relevante.

Antonio dijo...

Gracias por responder.
Yo estoy por una gran severidad con las sanciones de préstamos, estoy muy de acuerdo contigo.

Respecto al hecho de que un retraso de un par de días implique una sanción de 20 céntimos, (tú lo sabrás mejor que yo, pero en las públicas a las que voy, cuando he hecho la cola y he escuchado un poco, he visto que son habituales esos pequeños retrasos), me parece una exageración... pero es cuestión de perspectiva.

En todo caso, ¿no te parece abrir una puerta al préstamo de pago?

Al margen de que pueda ser una medida coherente con el tipo de sociedad en la que vivimos (mercantilista, o "economicista", etc. etc., y perdón por los tópicos),y por tanto comprensible, me pregunto qué gana una biblioteca (en los casos en los que pienso, "de pueblo" , y por tanto con pocos lectores) cobrando unos 5 euros por libro a las personas que con la vuelta de las vacaciones se retrasan una semana o dos, por ejemplo (creo que es un buen ejemplo de situación en la que mucha gente suele retrasarse, muchas veces sin poder evitarlo).

Pudiendo poner una sanción "no económica" igualmente severa.

Y me lo pregunto porque (todo ésto viene de aquí) he escuchado ya a bastantes personas que siendo lectoras más o menos habituales, no entienden por qué, si la retirada del carnet es suficiente penalización para ellas, además se les tiene que multar en dinero.

Y a veces se me ha ocurrido añadir: ¿y por qué se multa económicamente a un lector que se retrasa unos días con un ejemplar que (en una biblioteca no universitaria, por ejemplo) muchas veces no es muy demandado (una novela, por ejemplo), y sin embargo NO se multa a los energúmenos que subrayan y destrozan los libros a conciencia?

--y no me refiero sólo a los que literalmente "los destrozan", que los hay, sino a los que subrayan con lapiceros y ceras de colores o deforman las costuras (para poderlo coger con una sola mano) pensando que con ello no perjudican el ejemplar ni al resto de lectores--

un saludo cordial
Antonio

Antonio dijo...

Perdoname la parrafada, pero se me ha olvidado añadir; -si no van las dos sanciones juntas, y no hay retirada del carnet, sino sólo sanción económica, ¿no es permitir la situación injusta de que quien pueda permitirse pagar X dinero por un retraso exagerado retenga el libro sin ningún perjuicio posterior? Quizás a eso me refería antes cuando intuitivamente hablaba de "la puerta abierta al préstamo de pago".

Mixolidius dijo...

Estimado Antonio:

Poco te puedo decir de esas sanciones económicas puesto que no las he conocido nunca donde he trabajado. Sí que te puedo decir que quien destroza o pierde un libro está obligado a reponerlo en mi biblioteca (lo cual no deja de ser una especie de "sanción económica").

Tal vez la insistencia en mantener esas multas esté en esa máxima de que lo que más nos duele es el bolsillo.

Por otra parte y por desgracia el préstamo de pago ya tiene la puerta abierta. La Unión Europea ya ha condenado a España por no haber aplicado aún la directriz que obliga a remunerar a los autores por los préstamos de sus libros. Ahora se está tramitando en las Cortes la nueva Ley del Libro y ya están presionando organizaciones como CEDRO (el equivalente a la SGAE para las obras impresas) para que en esa ley se contemple esa remuneración a autores y editores. Muchos bibliotecarios (y algunos autores) seguimos luchando porque no sea así.

Un saludo.