9.7.08
Mensaje número 100
En estos 100 mensajes (que en realidad son unos pocos menos... o unos pocos más si cuento los que borré en un mal momento) he escrito de todo: sobre las patadas que damos a nuestra lengua en aras de una presunta modernidad que no es más que pedantería y superficialidad (si sólo cambiamos la forma de llamar las cosas, estamos aviados), sobre "apuntófagos", sobre aburridos dilemas como el del intrusismo o el de "biblioteca/sala de estudio", sobre nuestras crisis de identidad, sobre las grandes oportunidades que nos ofrece la tecnología (¡la biblioteca 2.0!)... Y últimamente sobre Second Life, ese metaverso que posiblemente nos hace vislumbrar la futura interfaz de la Red.
Aunque sea muy tópico, llegado este momento quiero dar las gracias a los 15.652 visitantes que en alguna ocasión han echado una ojeada a estas pantallas desde el 6 de febrero de 2006 hasta las 9.26 horas de esta mañana del 9 de julio de 2008, justo tres años y cinco días después de mi primer mensaje en una bitácora. Espero cumplir muchos más años y muchos más mensajes...
12.6.08
Más iniciativas españolas en Second Life

Para ir directamente, os pongo la SLURL. La isla se llama "Campus CCC"; su diseño delata que ha sido creada por profesionales de esto. Contiene edificios dedicados diferentes áreas temáticas de enseñanza que ofrecen (Salud, Medicinas complementarias, Acceso a E.S.O. y Universidad, Deportes, Música, Belleza y Moda, etc.) Hasta ahora no he visto que hayan dado publicidad alguna al proyecto y en mi paseo por ese campus he visto mucha información sobre los cursos de CCC, pero no un lugar donde se vaya a dar formación empleando como herramienta SL.
Pero dejemos la enseñanza y volvámonos hacia la cultura. Una de las iniciativas que más se valoró hace un año, cuando todavía la prensa española hablaba bien de SL fue la de La Casa Encendida, el centro cultural de Cajamadrid:

Otra isla que es una obra de arte, con una fiel reproducción del edificio de la Ronda de Atocha madrileña como centro, que sigue siendo un activo centro cultural en el metaverso. Hoy mismo se podían visitar un par de exposiciones sobre Arthur Rimbaud y Andy Warhol, respectivamente. Además se puede disfrutar paseando por sus jardines, por su laberinto (que permanecerá cerrado mientras esté el fantasma) o viendo algunas de las muchas proyecciones que nos ofrece.
También optó por una reproducción del magnífico edificio de Antonio Palacios que le sirve de sede central en Madrid el Instituto Cervantes como símbolo de su presencia en el metaverso:

Dentro, tras cruzar la sala de exposiciones, se puede llegar a la biblioteca, que ocupa una gran parte de la planta baja, y desde allí subir a las aulas y al salón de actos y la Caja de las Letras, reproducción de aquélla en la que grandes figuras de la cultura española están depositando su legado (el último ha sido el director de cine Luis García Berlanga).
Seguiremos paseando.
2.6.08
Iniciativas españolas en Second Life
Pero lo primero es lo primero. Os presento a mi avatar, PacoLopez Heron:

Ahí lo tenéis, tomando un refresco en la terraza del edificio principal de la biblioteca de la Universidad Carlos III en Second Life. Con él vamos a hacer un breve recorrido por algunas de las sedes que las universidades españolas han ido abriendo en Second Life.

Aquí estamos, frente a la Escuela Politécnica Superior de la Universidad Autónoma de Madrid. Una parcela situada en la isla "European University II" que se abrió el año pasado por estas fechas con la intención principal de dar información a los nuevos alumnos que de inmediato iban a comenzar su matriculación. Pulsando este enlace podréis ir directamente si tenéis un avatar y el cliente de Second Life instalado en vuestro PC.
Como os digo, el carácter de esta parcela es sobre todo informativo y nos dice cómo llegar al campus, qué se estudia allí, qué líneas de investigación se siguen, etc.

Es muy triste el caso de la UniversidadSL; en la foto os muestro la desolación que reina en el lugar en donde se alzó este proyecto, el pionero dentro de las universidades españolas y del que ya me hice eco en esta bitácora. Su autora, cuyo simpático avatar se llamaba Elisa Kiwi, era una alumna de Teleco de la Universidad Pública de Navarra que realizó este gran trabajo como Proyecto de Fin de Carrera. Pero acabó sus estudios, se marchó y...
Menos mal que justo enfrente...

La Universidad Miguel Hernández de Elche tiene desde hace no mucho su edificio. Nos encontramos en la isla "uvvy2", y si queréis hacer una vista, ya sabéis. Tienen espacio para una sala de conferencias, otra de exposiciones, una cafetería y también está allí presente su "Observatorio ocupacional".
Recientemente, el Máster en Creación y Comunicación Digital de la Universidad de la Coruña ha abierto su isla Videa, pero no puedo poner imágenes porque me ha sido imposible entrar allí.
Otras universidades (Sevilla, Salamanca, Vigo, Alcalá de Henares) no tienen terreno propio, pero sí grupos de profesores y alumnos que trabajan con Second Life. Mención aparte merece la Universidad Politécnica de Madrid, cuya isla Tesis forma parte de un concurso de programación de sistemas inteligentes virtuales.
Dejémoslo aquí de momento. En un próximo mensaje hablaré de otras iniciativas españolas no universitarias pero sí muy relacionadas con la enseñanza y la cultura.
7.5.08
Un año en Second Life (I)
Llevaba oyendo hablar de Second Life desde finales del año 2006. Que si un sitio de "freakies", que si un refugio para quienes no tenían vida real, que si... Coincidiendo con el día de Internet del año 2007, este metaverso saltó a la palestra de los telediarios como un medio en el que muchas empresas y también instituciones culturales estaban presentes; mi curiosidad me llevó a crear un avatar y...
13.4.08
Estoy triste
Soy un partidario acérrimo del concepto 2.0. De las Wikis, de los catálogos sociales, de Second Life, de Facebook y Myspace, de Deli.cio.us, de Gmail, de todas estas cosas. Y creo que para el futuro de las bibliotecas esta idea es fundamental. Y veo que hay compañeros que ven esto como una especie de amenaza, como una rémora que se añadirá a su ya excesiva carga de trabajo.Es una pena. Quizá sea un problema de la estructura de nuestras organizaciones. En ellas siempre se pide que se haga todo lo mejor posible y, si se puede, gastando la menor cantidad de dinero. Hay muchos aspectos de la Web 2.0 que cuestan muy poco y, sin embargo, hay compañeros que no parecen estar muy por la labor. Aún hay muchas personas demasiado aferradas a las ISBD, a la CDU y a cosas semejantes, personas que parecen no querer evolucionar, no ir con los tiempos y que no ven que las posibilidades tecnológicas de hoy en día no cuadran con la idea que algunos tienen de la disponibilidad de la información. No podemos seguir con unas normas que están basadas en la estructura que tenían las bases de datos a mediados de los años sesenta del siglo XX.
Es triste comprobar que ante las innovaciones, ante lo nuevo, haya personas que se enroquen, que digan que ya tienen demasiado trabajo, que no pueden asumir las novedades, que quieran seguir en lo antiguo, que renieguen de la tecnología, que no vean que lo nuevo sirve para mejorar el servicio que damos a los usuarios...
En fin, es triste que aún muchos de nosotros tengamos como máxima aspiración catalogar doce libros al día siguiendo escrupulosamente las ISBD y eligiendo el mejor encabezamiento de materia olvidándonos de que los actuales sistemas de recuperación de la información no dan importancia alguna a estos aspectos...
Todavía hay mucho retrógrado entre nosotros.
7.3.08
Los políticos me siguen asombrando (a veces)

Estamos concluyendo la campaña electoral, época en la que nos damos cuenta de lo que son capaces los partidos políticos con tal de arañar votos. Sin embargo, nuestro mundillo parece importarles poco. En las listas profesionales como Iwetel se pueden leer los lamentos de los colegas por la casi nula atención que merecen las bibliotecas y otros centros de información en los programas de los partidos políticos.
Si descendemos (y nunca mejor empleado el verbo) a la política municipal la miseria nos salpica por doquier. En muchos ayuntamientos la dejadez con respecto a las bibliotecas públicas es tal que da hasta pena. El ejemplo que mejor conozco es el de mi pueblo, que con 150.000 habitantes tiene una red de bibliotecas municipales en las que, por ejemplo, aún se hace el préstamo manual. Debe de ser que no hay dinero o que es mejor gastárselo en nuestro exitoso equipo de fútbol.
Las acciones de los políticos en los ayuntamientos con respecto a las bibliotecas suelen tender hacia el populismo o incluso la demagogia. Para ellos, parece que el único problema que hay que resolver es el de la ampliación de horarios a toda costa en época de exámenes. Bien es cierto que esa petición la suele hacer sobre todo un colectivo más bien ruidoso y algo histérico, el de los "apuntófagos" (¡¡no confundir con "estudiantes"!!), que siempre andan a la busca de un sitio calentito o fresquito, según la época, donde desplegar sus vistosos folios subrayados con rotulador de colorines...
Y todos se suelen apuntar al carro de esa ampliación sin ni siquiera pararse a pensar en cosas tan básicas como: ¿Tengo personal suficiente? ¿Tengo un horario adecuado el resto de la semana? ¿Es lógico que la mayoría de las bibliotecas de mi red no abran por las mañanas y que ahora quiera abrir los domingos hasta las doce de la noche?
Ante estas situaciones, es llamativo que algunos políticos se atrevan a separarse de ese discurso dominante y rentable. En esta misma bitácora me hice eco de la "heterodoxa" opinión de doña Alicia Moreno en el Ayuntamiento de Madrid, que llamó "malversación de recursos humanos y de inversión" el que se abra la biblioteca a horas intempestivas para servicio casi exclusivo de "apuntófagos". Hace unos días pude leer una nota, esta vez procedente del Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Arganda del Rey (Madrid), titulada Graves deficiencias en el servicio de bibliotecas, donde no es que se diga lo mismo, pero al menos se reconoce algo que muchos políticos prefieren callar: a determinadas horas, sobre todo de la madrugada, en las bibliotecas hay cuatro gatos. Claro está que esa nota no es más que un ataque al gobierno municipal, del PP, pero es significativo que en ella se escapen frases como las siguientes:
El servicio de 24 horas para estudiantes carece de la vigilancia necesaria pues a partir de las 23:00 horas el número de usuarios es muy reducido y el personal que atiende estos servicios es insuficiente y corren el riesgo de sufrir una cualquier tipo de agresión o robo.
Otro hecho a destacar es el bajo número de usuarios que utilizan la biblioteca en servicio de 24 horas a partir de las 12 de la noche aumentando de forma considerable la inseguridad de los mismos al estar presentes en la sala 2 ó 3 personas más el vigilante en el mejor de los casos.
Claro, la pregunta lógica es: si el servicio de biblioteca en 24 horas lo utilizan habitualmente sólo 2 ó 3 usuarios, ¿es lógico gastar el dinero de los contribuyentes en ello? Yo creo que no y más aún tratándose de una biblioteca pública, no académica.
19.2.08
Más sobre el "asunto Dallas"
No, no quiero decir que el mítico J.R. siga por ahí haciendo de las suyas. Me refiero a la polémica suscitada en las bibliotecas públicas de la gran ciudad tejana sobre el acceso de los usuarios de los ordenadores públicos a páginas con pornografía o contenidos sexuales. La cosa sigue porque al parecer los responsables políticos no se ponen de acuerdo sobre la forma de solucionar el "problema".Mientras que algunos miembros de la corporación municipal son firmes partidarios de la instalación de filtros que impidan la entrada a páginas de ese tipo, otros optan por un tipo de control diferente. Serán los bibliotecarios los guardianes de la moralidad pública, bien que ayudados por la tecnología.
Se propone la instalación de unos programas que detecten cuándo un usuario está accediendo a páginas de digamos "contenido inapropiado" y que reaccionen mandando un aviso al bibliotecario de turno. Éste tendrá que dejar la actividad que esté desempeñando para acercarse al ciudadano en cuestión para advertirle de que lo que está haciendo está muy, pero que muy feo.
Imagino que en la biblioteca habrá que crear un grupo transversal para determinar qué páginas han de calificarse como de "contenido inapropiado".
A veces hay remedios peores que las enfermedades...
(¿Queréis leer la noticia?)
6.2.08
Un eterno (y aburrido) debate

(Agudeza visual: descubrir en menos de diez segundos cuántos libros o revistas están utilizando estos aplicados estudiantes que gentilmente ocupan los puestos de lectura de esta biblioteca)
Tengo claro que en esta profesión hay algunos debates que son ya cansinos. El del intrusismo, por ejemplo. Tampoco se queda manco el del dilema biblioteca-sala de estudios que periódicamente se repite en ciertas épocas del año y, a pesar de su banalidad, suele encender los ánimos entre estudiantes e incluso entre los colegas. Esta semana he podido leer una carta (y los consiguientes comentarios) en la prensa donde se pueden encontrar las posturas tópicas y típicas de los habitualmente interesados.
Os lo enlazo, para que lo lea quien quiera. Lo han titulado "En exámenes y sin biblioteca" (música dramática de fondo).
Todo comienza por una carta en la que dos estudiantes se lamentan porque la biblioteca municipal (ojo, no universitaria) de su barrio está cerrada por obras y "se tienen que desplazar a las de otros barrios con lo que eso supone, saturarlas". (Menos mal que reconocen que son un elemento saturador).
Entre los comentarios a esta carta el primero es el que me parece más sensato. Quien lo hace, tras reconocer que una biblioteca es el mejor sitio para estudiar añade: "pero las bibliotecas se crearon como lugar de lectura para los ciudadanos". ¡Huy lo que ha dicho! ¿Cuánto tardaría en salir el "apuntófago" de turno a bramar?
Poco. Cuatro comentarios más abajo ya sale uno diciendo que quien piensa así vive en "urbanizaciones privadas y zonas nobles" y que en su barrio había muchos quinquis y por eso no tenía más remedio que irse a la biblioteca municipal a estudiar. No sé, no sé... Yo he vivido 30 años en San Blas, que tiene fama de ser uno de los peores barrios de Madrid y eso no me impidió estudiar en mi casa de 50 metros cuadrados en la que convivíamos cinco personas... Pero vamos, es sólo mi caso, no extrapolable, desde luego (no sea que me llamen ricachón y listillo).
Otro, que parece más moderado, sale con que "las bibliotecas están diseñadas para estudiar". Qué lástima... (Lo digo más que nada por los que escriben libros de 300 páginas sobre diseño y planificación de bibliotecas. ¡Qué pérdida de tiempo!)
Y otros emplean un argumento que (desgraciadamente) he podido leer a algunos colegas: si no fuesen ellos (los estudiantes y "apuntófagos") a las bibliotecas, éstas se encontrarían vacías porque, según unos, los ciudadanos en lugar de leer prefieren "ir a los bares a ver la Champions"; otro va más lejos y dice que fuera de las "épocas de exámenes" las bibliotecas "están desiertas a excepción de algún mendigo o jubilado leyendo el periódico".
Menos mal que hay alguno dentro de la tendencia "sala de estudio" que al menos ve las cosas claras: "El rector amplía el horario de la biblioteca en exámenes para quedar bien y realmente lo que hace es abrir un aula con mesas y sillas y cerrar la biblioteca porque mantenerla abierta 'es muy caro' (palabras textuales)."
En conclusión, y según la vox populi:
-Hay algunos ciudadanos que, menos mal, tienen claro que las bibliotecas no son exclusivamente para estudiar apuntes y se quejan de que avalanchas de estudiantes en ciertas épocas los expulsen de ellas.
-Hay algunos estudiantes que se dan cuenta de que ciertas ampliaciones de horarios sólo son acciones de cara a la galería; el problema es que quienes las hacen dan a los "apuntófagos" (minoría más que ruidosa) lo único que piden: mesa, silla y climatización.
-Los "apuntófagos" piensan que los estudiantes que memorizan sus apuntes en sitios que no sean una biblioteca son ricos que viven en palacetes. Posiblemente no se han parado a pensar que en todas las bibliotecas de España, sean del tipo que sean, no hay sitio para albergar a todos los estudiantes universitarios que hay (añadámosle además los muchos de Bachillerato que llegado el momento preparan la selectividad y los también muchos opositores. Vamos, que el Gobierno ha de estar encantado de comprobar la enorme cantidad de ricos que hay en España...)
-Algunos "apuntófagos" opinan, al igual que algunos colegas de profesión (repito: desgraciadamente), que sus avalanchas son buenas porque si no las bibliotecas estarían vacías o sólo las utilizarían algunos "mendigos y jubilados". Además, están diseñadas específicamente para estudiar.
Yo ya no digo nada más...
16.1.08
Pornografía frente a libertad de información
Aunque el título del mensaje parece indicar que lo que seguirá es algo serio, no es cierto. Este mensaje sería digno de figurar en la célebre bitácora de mi amigo y compañero Odd Librarian, especialmente si se tiene en cuenta el epígrafe bajo el que me llegó: "Epidemia de pornografía causa dilema para bibliotecas."
Así que me voy a dar una tregua y no voy a hablar de mis "epidemias" favoritas (la de "ganar dinero sin hacer nada o cometer perversiones" de Second Life o la de "apuntófagos", de la que estamos en "temporada alta", como ya ha llamado un periódico a la época de exámenes con relación a la biblioteca, cual si fuéramos unos grandes almacenes). Hoy toca la "epidemia de pornografía" que ha provocado un intenso debate en las bibliotecas públicas de Dallas, en el estado de Texas.
Recomiendo la lectura de la noticia, más que nada por el gracioso español que emplean, siempre rozando el límite del "Spanglish" y en ocasiones recordando esos traductores automáticos que tantos minutos hilarantes nos pueden ofrecer.
¿De qué va la cosa? De que hay quien se molestó en comprobar la proporción de páginas de contenido pornográfico que se consultaban en los ordenadores de acceso público de esas bibliotecas en un espacio determinado de tiempo. Según la noticia, sólo en 45 minutos de un día concreto (19 de diciembre de 2007), el 7,5% de las páginas Web a las que se accedió eran de ese tipo.
Como no hay restricción de acceso alguna, hay quien ha planteado que se instale algún tipo de filtro para impedir que, por ejemplo, los niños puedan entrar en lugares pornográficos. Otros, en nombre de la libertad de información, se oponen.
No me resisto a entresacar un par de frases:
Queremos que el público venga a nuestras bibliotecas y haga uso de ellas por las razones tradicionales. (Tom Leppert, alcalde; ¿será republicano, amigo de Chuck Norris? )
No creemos que esa sea la respuesta debido a las razones subrayadas por la Asociación Americana de Bibliotecas. (Mary Suhm, "administradora municipal", opuesta a la instalación de filtros y de la que se subraya que "en alguna vez [sic] trabajó como bibliotecaria").
26.12.07
21.12.07
¡No quepo en mí de gozo!

Ampliar el horario no es una buena solución, porque los datos dicen que el estudiante que va a la biblioteca pública buscando espacio y concentración no es un usuario habitual, por lo que desplaza al que sí lo es y se produce una malversación de recursos humanos y de inversión.
¿Cómo ha dicho?
Digo que ampliar el horario no es una buena solución, porque los datos dicen que el estudiante que va a la biblioteca pública buscando espacio y concentración no es un usuario habitual, por lo que desplaza al que sí lo es y se produce una malversación de recursos humanos y de inversión.
No. Aunque parezca mentira no he sido yo quien ha dicho o escrito lo anterior. Ha sido... ¡¡UNA POLÍTICA!! Increible, ¿no? Una persona con responsabilidad política en un Ayuntamiento (el de Madrid, nada menos) se atreve por fin a llamar las cosas por su nombre y a poner a los "apuntófagos" en su sitio: el de provocadores de una "malversación de recursos humanos y de inversión".
Porque ¿qué es si no un gasto tremendo (material y humano) en libros, en revistas, en acceso a Internet, en formación de usuarios para que luego sólo importen la mesa, la silla y la calefacción/aire acondicionado? A la estúpida, demagógica y populista idea de tener que adecuar los horarios de las bibliotecas públicas a los exámenes de los universitarios-"apuntófagos" (en el pleno en que se pronunció la gloriosa frase el grupo socialista estaba proponiendo que al menos una biblioteca municipal por distrito abriese los sábados por la mañana en las épocas citadas) por fin hay alguien con mando en plaza que se atreve a discrepar, que se atreve a poner voz a lo que muchos de los que trabajamos en bibliotecas pensamos y deseamos, que no es otra cosa que quitarnos el sambenito que llevamos colgado: el de la "apuntoteca".
Así que, chapeau a doña Alicia. Mi nueva heroína.
(Aquí podéis leer la noticia completa)
3.12.07
¿Frivolidad?
Mis más recientes conversaciones con colegas acerca de Second Life han tenido un denominador común. Bueno, más que denominador, calificativo: "frívolo". ¿Es SL frívolo?Si hemos de hacer caso a los medios de comunicación, sí. En esta misma bitácora comenté esa noticia veraniega en la que poco menos que se decía que allí ya no entraba casi nadie y que los pocos que lo hacían era para "ganar dinero sin hacer nada o para cometer perversiones sexuales". No mucho más tarde también pude leer que un juzgado de la "vida real" (en Estados Unidos, como no podía ser de otra manera) había encausado a un "avatar" de SL por robo dentro del mundo virtual. Lógicamente, el objeto del robo no eran otras cosas que artilugios sexuales.
¿Quiere esto decir que en SL sólo se hacen guarradas o se baila para que te paguen? Creo que no. Afirmar algo así equivaldría a decir que en el Web sólo se cometen actos de pedofilia o que sólo se accede a páginas de contenido pornográfico. SL no es más frívolo o subido de tono de lo que pueda ser el propio Web. No todos los que trabajan con el Web tienen unas beneméritas intenciones o se están volcando para que el acceso a la información sea universal. Hay quien sólo quiere vender (sus) cosas, quien sólo informa de lo que le interesa, mintiendo si es necesario, y quien pone vídeos o fotos sexuales, unas lícitas y otras más que delictivas. Hay grupos terroristas que han colocado imágenes de crueles asesinatos y jovencitos que con sus móviles graban palizas y peleas para luego mostrarlas en Youtube y equivalentes. ¿No sería un poco injusto calificar toda una herramienta como el Web por estas actitudes reprobables, pero ni aisladas ni excepcionales?
¿Que hay quien considera que SL es sólo una paparrucha frívola para desocupados y pervertidos? Pues bien; la opinión es libre y errare humanum est. Quienes utilizan Internet sólo para chatear, para delinquir o para ver pornografía se están perdiendo todas las cosas útiles que le ofrece; lo mismo se podría decir de SL . Muchos bibliotecarios y profesionales de la información (y no sólo en Estados Unidos) se están esforzando por ofrecer en el mundo virtual unos servicios que sean divertidos y accesibles para un público amplio (¡que falta nos hace!) y se están aprovechando de unos medios que pueden ser más que interesantes en un mundo cada vez más pequeño donde el lugar en que uno se encuentre es cada vez más irrelevante para realizar cualquier actividad. Muchas bibliotecas están creando espacios para ofrecer sus servicios y para ampliar sus posibilidades formadoras de modo que los usuarios accedan cada vez más y mejor a la información. No permitamos que los árboles nos impidan ver el bosque.
13.11.07
Egregios chorizos

2.11.07
Lactantes y mamones

mamón, na
1. adj. Que todavía está mamando. U. t. c. s.
3. m. y f. U. c. insulto. U. t. c. adj.
(Diccionario de la Real Academia Española, 22ª edición)
Todo empezó con la siguiente carta al director de un periódico:
Prohibido dar el pecho
SILVIA TORRES SENSO
29 de octubre.- El pasado viernes me echaron de la sala infantil de la Biblioteca Municipal Vázquez Montalbán por dar el pecho a mi bebé de dos meses mientras se celebraba una sesión de Cuenta Cuentos para niños.
Asistí al evento con mi hijo de tres años y el bebé. Tuve que abandonar la sala media hora después para amamantar a mi hija, de manera que cuando regresé encontré a mi pequeño de tres años asustado y desorientado, llamándome.
Me resultó indignante tener que irme al pasillo con mi bebé, lugar que, para colmo, se me ofreció de forma excepcional.
Cuando acabó el acto decidí mostrar mi malestar con la medida tomada por los responsables de la sala, haciéndoles saber que no entendía cómo en un espacio público destinado a niños podía pasar algo así.
Su respuesta fue que "no podían permitir que se vulnerase el derecho de los demás porque yo quisiera ejercer el mío, al igual que no es apropiado dar el pecho en el cine o en el teatro, porque además los actores podrían sentirse agredidos por faltárseles el respeto. Esta sala no es lugar para amamantar a un bebé, igual que tampoco lo es para hablar con un móvil". Estas fueron sus palabras.
No daba crédito a lo que estaba escuchando. Pero, dejando a un lado las consideraciones personales de estas funcionarias (todas ellas, mujeres), mi pregunta es: teniendo en cuenta que hablamos de un lugar público, ¿es legal tal prohibición? ¿En qué estatutos aparece?
Aunque parezca mentira, la publicación de esta carta en Iwetel desató un debate en el que hubo quienes quisieron justificar la postura de la biblioteca. Yo escribí un par de breves mensajes y luego otro más largo, que no se llegó a publicar posiblemente por despiste de mis compañeros moderadores. Por eso, lo reproduzco aquí:
Lactancia y decoro
Estoy un tanto asombrado por el sesgo que ha adquirido el debate. Me ha parecido apreciar un atisbo de corporativismo mal entendido: sí, aunque parezca mentira, los bibliotecarios nos podemos equivocar y sobre todo en uno de los aspectos que siempre son más conflictivos y difíciles: el trato con los usuarios.
La discusión tiene un punto de partida totalmente ajeno al mundo bibliotecario: ¿el que una madre amamante a su hijo en público es indecoroso? ¿Es una conducta susceptible de ser reprobada?
Si hay dudas ante estas preguntas, pues apaga y vámonos. Si no se tiene claro que no es lo mismo amamantar en público a un niño que hacer el amor en el metro o ir desnudo por la calle, será muy difícil debatir racionalmente.
Porque ese es el quid de la cuestión y no otro. Cuando digo que no puede haber segunda versión me refiero a eso: amamantar a un hijo en público (porque los bebés no saben de horas ni de lugares) no se puede considerar una conducta susceptible de ser corregida, a diferencia de comer, hablar a gritos o utilizar un teléfono móvil en la sala de una biblioteca. ¿Qué segunda versión puede haber? Todos sabemos cómo las gastan algunos usuarios y cómo pueden convertir una amable invitación a cumplir un reglamento en una terrible agresión y abuso de autoridad, pero, ¿es éste el caso?
Leo y releo la carta de la mujer denunciante y no veo nada inverosímil ni exagerado. ¿Que la puede haber "adornado" con el fin de mostrarse como una pobre víctima? No lo negaré, pero vuelvo a lo primero: el fondo es lo importante. El fondo de la cuestión es que la conminaron a abandonar una sala de una biblioteca por el hecho de dar de mamar a su hija. No hablamos de una silenciosa y solemne sala en la que estudiaban eminentes investigadores, sino de una sala infantil de una biblioteca pública donde además se estaba desarrollando una actividad nada silenciosa.
¿Seguimos con las segundas versiones? Tal vez la mujer, en lugar de sacarse discretamente el pecho se puso en medio de la sala, se levantó la camiseta y gritó: "¡Mirad, aprovechando que mi hija tiene hambre, fijaos cómo molan mis tetas!" Podría ser, pero lo dudo. Y repito: no creo que con amamantar a su hija esta mujer estuviese conculcando derechos, causando escándalos o agrediendo a nadie. ¿No será más agresiva esa plaga consentida de "apuntófagos" que asola nuestras bibliotecas estacionalmente, que expulsa de ellas a los usuarios que realmente quieren utilizar nuestros servicios? ¿Esos a quienes se cuida como oro en paño porque en la universidades o en los municipios pueden hacer ganar o perder elecciones, que sólo quieren mesa, silla, calefacción y horarios de discoteca y a los que no podemos echar "porque es nuestra obligación albergarlos y porque además, como los limitemos de alguna manera aquí no viene nadie"? Cada cual que opine como desee.
15.10.07
"Pepito, el habitador de los tejados", de Manuel Janeiro
Llevo más de dos años escribiendo esta bitácora, que se dice "sobre bibliotecas y también sobre libros" y, curiosamente, hasta ahora nunca había hecho realidad lo de los libros. Más vale tarde que nunca...A principios de mes mi mujer, bibliotecaria también, hizo un curso de animación a la lectura que le gustó mucho; entre otras cosas le hicieron leer varios libros (casi se los tuvo que devorar a causa del poco tiempo), uno de lo cuales es el que me ocupa: Pepito, el habitador de los tejados, de Manuel Janeiro.
Es un libro de lectura rápida: tiene 77 páginas (con unas bellísimas ilustraciones de Juan Ramón Alonso) que se leen en poco más de una hora (o al menos eso es lo que yo tardé en leerlo: el tiempo de escuchar una Inacabada y el primer movimiento de la Grande, ambas de Schubert). Es una metáfora sobre la opresión (se desarrolla en el Madrid de los primeros años 50) y sobre cómo la imaginación nos puede liberar de ella. Todo narrado con un lenguaje bello y poético, envolvente, que nos traslada sin esfuerzo a los escenarios donde se desarrolla la acción... Si es que la hay.
Curiosamente, el libro está publicado en una editorial especializada en literatura infantil y juvenil, pues su pequeño tamaño supuso un problema para que apareciese como novela "convencional".
Muy recomendable.
10.10.07
La Torre de Babel bibliotecaria (contra el argot y las jergas)

Quienes hayan tenido la deferencia de leer mis mensajes, sabrán que soy un acérrimo defensor del buen uso de la lengua castellana o española frente a aquellos que tienen como máxima "lo importante es que se entienda lo que queremos decir, no cómo lo decimos". Son los que gustan del extranjerismo innecesario, del palabro de nuevo cuño que sustituye un vocablo ya existente pero que no parece lo suficientemente altisonante, los maníacos de las siglas y demás. No es que lo deje por imposible, pero me he relajado ya un poco ante ello. Eso sí, espero no ser nunca miembro de un tribunal de oposiciones, porque no sé que haría ante un ejercicio lleno de "implementaciones", "informacionales", "priorizaciones", "feedbacks", "managements" y otras lindezas...
Últimamente estoy más preocupado por otro uso del lenguaje que, sin ser incorrecto, entorpece la imprescindible fluidez de las relaciones entre la biblioteca y quienes la usan: la jerga, el argot, el uso de términos propios como si todo el mundo los entendiese.
Está claro que el uso de jergas profesionales no es privativo de los bibliotecarios: médicos, mecánicos, conductores de autobús tienen palabras que les son propias y con las que se entienden perfectamente entre ellos. Pero igual que un médico ha de explicar con palabras llanas al lego en la materia en qué consiste su mal, nosotros los bibliotecarios deberíamos dejar de lado el lenguaje que utilizamos entre nosotros para dirigirnos a nuestros usuarios. Hemos de aparcar lo de "monografías", "obras de referencia", "publicaciones seriadas", "alfabetización en información", "formación de usuarios", "asiento bibliográfico", "encabezamiento principal", etc, etc, etc. Son términos que están muy claros para nosotros, pero que a los usuarios no hacen sino confundirlos. Dejémoslos para nuestras reuniones o publicaciones profesionales, que ahí están muy bien, pero olvidémonos de ellos si queremos que los usuarios nos entiendan o sepan qué les ofrecemos.
Tengo en la memoria un ejemplo muy clarito que me expusieron años ha en una visita a la biblioteca de la Facultad de Económicas de la Complutense. Allí convocaban regularmente el típico curso de formación especializada con el título que casi todos le ponemos: "Recursos de Información Electrónicos en Economía" o algo así. El resultado es que no se apuntaba ni el gato. Entonces a alguien se le ocurrió rebautizarlo como "Internet para economistas" y el éxito fue fulgurante. Sólo con ofrecerles a los usuarios algo que entendían su respuesta fue mucho mejor.
Estando enzarzado estos últimos meses con Second Life es cuando más he pensado sobre esto. Un medio como ése es algo muy familiar para las generaciones de jóvenes que nos están llegando a las universidades, es como hablar en su idioma. Utilizando una frase de Juan Cueto, hemos de adaptarnos a ese lenguaje porque
El problema, y no sólo el pedagógico, es sencillamente el profundo duelo generacional entre esos nativos digitales que vinieron al mundo con los bits bien puestos y esos inmigrantes digitales que intentamos reciclarnos para los usos y costumbres de la nueva galaxia.
Cueto se refiere a las nuevas tecnologías, pero creo que el concepto es aplicable a todo, empezando por el lenguaje hablado o escrito que utilicemos. Apliquémonos al cuento.
26.9.07
¡Pobrecitos niños...!
Hace un tiempo que he dejado bastante de lado algunos asuntos que tiempo ha me acompañaban, como puede ser el narcotizante uso de los móviles en las bibliotecas o el dilema entre biblioteca y sala de estudio. Pero de vez en cuando la cosa se reverdece, como me ha ocurrido esta semana cuando he leído una columna del diario pacense Hoy que se refería al irracional uso que actualmente hacen la mayoría de los alumnos universitarios (y cada vez más los no universitarios) de las bibliotecas, sean del tipo que sean.Recomiendo leerla antes de seguir.
La columna la firma J. R. Alonso de la Torre y se titula De la mesa camilla a la mesa con Wi-Fi y en ella habla con gracia de las enormes diferencias que hay entre la forma actual de "estudiar" y la que había no hace muchos años, en una mesa camilla que era una especie de caos en el que convergían el padre viendo la tele, la madre dando la papilla al bebé, la hermana limpiando lentejas, la tía rezando el Rosario y el estudiante, que sacaba su carrera a pesar de los perdigonazos de Maizena emitidos por el crío pequeño sobre sus libros y cuadernos.
Eso hoy en día sería impensable. Para algunos, la biblioteca es el lugar idóneo para estudiar y, sin duda tienen razón. Pero no para estudiar como lo hacen ellos. Para aprenderse de memoria un taco de folios subrayados vale cualquier sitio silencioso. Y la noche es para dormir, no para intentar rendir más: estudiar de madrugada, se pongan como se pongan va contra la naturaleza humana.
Gusta leer cosas así después de haber asistido un tanto estupefacto al "culebrón veraniego" que una "multitud" de ciento y pico estudiantes han protagonizado en cierta universidad señera de la piel de toro. Un culebrón que hasta sacó al Rector de sus vacaciones. Es como lo de la programación de algunas cadenas: "¿piden excrementos?, pues démosselos... No dejemos a los pobrecitos niños sin su 'apuntoteca-club social late night' donde se aprenden de memorieta nuestros doctos apuntes..."
(Jolines, parece que me ha vuelto la vena anarcobibliotecaria...)
14.9.07
Serpientes de verano
El comentario con amigos y compañeros al analizar la prensa veraniega ha sido este año unánime: "han dejado a los becarios" (con todos mis respetos para este colectivo, que es tan respetable como necesario que desaparezca). Malas redacciones, noticias cutres... En verano "no pasa nada" (se nos olvidan cosas como Darfur y lo de Perú fue primera plana una semana y media más o menos) y parece que hay que sacar las noticias con sacacorchos. Son las célebres "serpientes de verano", curioso calificativo que parece ser que proviene de las "providenciales" apariciones del monstruo del lago Ness cuando el estío más aburrido estaba. Second Life no deja de ser fuente de noticias y este verano le ha tocado a este mundo virtual ser una de las "serpientes".
A mediados de agosto una compañera me mandaba un artículo publicado en El país titulado Second Life está desierto: las empresas abandonan el espacio virtual por falta de visitantes. Leerlo podría ser uno de los mejores ejemplos de serpiente veraniega que se podría dar en una clase de periodismo. Sólo una frase puede dar una idea del grado de conocimiento que tiene de Second Life quien escribió el artículo (que en realidad no es más que un eco de otro publicado en la revista Wired):
La principal causa de ese fracaso comercial de SL es que la mayor parte de sus visitantes sólo buscan conseguir dinero gratis o practicar perversiones sexuales.
4.9.07
Lío en la Nacional

Casi llevo 14 años en esta profesión y nunca se había hablado tanto de un director o directora de la Biblioteca Nacional como estos últimos meses. Rosa Regàs sin duda dejará huella, buena para algunos mala para muchos.
Posiblemente todo este bullicio tenga mucho que ver con la accidentada legislatura que nos están haciendo padecer el principal partido de la oposición y sus corifeos mediáticos. La consigna es que nada, absolutamente nada de lo que haga el Gobierno de ZP está bien hecho y la cabecera de nuestro sistema bibliotecario no podía ser una excepción.
Dª Rosa además ha tenido el raro privilegio de tener en contra no sólo a la prensa afín a la oposición (que entre otras cosas, le achaca el grave pecado de "alabar demasiado a la República"), sino también la que apoya al Gobierno, gracias a su presunta "salida de tono" al afirmar que se alegraba de que se leyesen pocos periódicos, lo cual ha sido tomado como una grave ofensa por el llamado "cuarto poder". Declaración sin duda arriesgada por venir de quien venía, pero que se ha sacado de contexto de mala manera mostrando claramente que tal vez la Sra. Regàs no fuese muy desencaminada en sus reproches a una prensa quizá demasiado sectaria y más preocupada en el desgaste de unos y otros que en informar fielmente a los ciudadanos de lo que ocurre.
Pero también Dª Rosa ha encontrado mucha oposición entre los bibliotecarios. ¿Será quizá por otra de sus afirmaciones arriesgadas (que se encontró con una biblioteca del siglo XIX y la ha llevado al XXI)? Yo no voy a entrar a valorar tal declaración, pero sí que he de decir que aún hay demasiada gente preocupada por que delante de un punto y coma no hay espacio, por que no se qué va entre corchetes porque no proviene de no se qué fuente o que pierde un tiempo precioso eligiendo un encabezamiento principal. Y no sé si Dª Rosa se encontró una institución decimonónica. De lo que sí estiy seguro es de que Teresa Malo de Molina, la que verdaderamente corta el bacalao allí, está haciendo todo lo que puede para meterla en el siglo XXI. Espero que la dejen.
10.8.07
Ya se puede utilizar la voz en Second Life
Desde el 2 de agosto está disponible en el programa cliente de Second Life el "chat" con voz. Esto es muy importante porque favorecerá el uso de esta plataforma para la enseñanza a distancia. Uno de los principales inconvenientes que yo veía para dar una clase o un curso en tiempo real en SL era precisamente la incomodidad que suponía tener que utilizar el "chat" para ello, a pesar de que en algunos sitios que he visitado se podían utilizar ciertas teclas para que, una vez sentado, nuestro avatar "levantase la mano" pidiendo turno para hablar. Sea como fuere, era casi imposible no solaparse.He hecho pruebas con un compañero de la biblioteca y hemos encontrado algún problema, sobre todo de ecos que en ocasiones van aumentando de volumen y crean algo parecido a una partitura coral contemporánea (minimalista), pero quizá se deban a la configuración de nuestros equipos. En todo caso el asunto acaba de arrancar y es de suponer que con las sucesivas actualizaciones la cosa mejore (aunque los veteranos en SL suelen hacerse cruces cada vez que Linden anuncia una actualización: "Virgencita, Virgencita, que me quede como estoy...")
P.D.- Hace un tiempo me apunté a una especie de curso introductorio de Sloodle (al que he de confesar, no sin sonrojo, que he hecho poco caso). Una muestra del interés que despierta esta nueva plataforma de enseñanza a distancia en SL es que llevo todo el verano recibiendo correos que se corresponden con personas que están apuntándose al mismo curso y se presentan en el foro correspondiente (el curso está hecho sobre Moodle). Personas provenientes sobre todo del mundo anglosajón y que trabajan tanto en la enseñanza superior como en la primaria y secundaria. La cosa marcha, a pesar de que en la prensa últimamente sólo se hablan memeces en relación con SL (que si los rollos sexuales, que si es un fracaso para las empresas que querían utilizarla como mera plataforma de ventas...)
